Viviendas con sus habitaciones completamente cubiertas de lodo, calles intransitables y familias que debieron escapar rápidamente para evitar ser alcanzadas por los aluviones. Eso y más es parte del escenario que dejó el sistema frontal que golpeó al norte del país.
Una de las zonas más afectadas fue Tocopilla, en la región de Antofagasta, donde la fuerza del agua provocó el ingreso de grandes cantidades de barro a las viviendas.
En algunos sectores de la costa, el lodo superó incluso el metro de altura, dejando casas severamente afectadas y familias que perdieron buena parte de sus pertenencias.
El barro cubrió dormitorios, cocinas y livings en Tocopilla
Una de las damnificadas es Maribel Villega, quien relató a T13 los momentos de angustia que vivió junto a su familia cuando comenzó el aluvión.
Los gritos de sus propios vecinos fueron claves para advertirles de lo que estaba ocurriendo y permitieron que alcanzaran a subir hasta el segundo piso de su vivienda antes de que el barro ingresara.
En la casa viven cinco personas y los daños fueron considerables: dormitorios, cocina y living quedaron cubiertos por el lodo. Prácticamente nada del primer nivel logró salvarse.
Una situación similar enfrentó Manuel Herrera, quien tuvo algunos minutos más para reaccionar y consiguió evacuar junto a su esposa antes de que el aluvión afectara su vivienda.
Durante esta jornada, una de sus principales preocupaciones era retirar rápidamente el barro acumulado antes de que comenzara a secarse, además de intentar dejar el inmueble en condiciones para que su esposa pudiera regresar.
Vecinos cuestionaron condiciones de albergue
La emergencia obligó a numerosas personas a abandonar sus hogares y trasladarse hasta lugares habilitados para recibir a los damnificados.
Sin embargo, vecinos afectados acusaron que el albergue dispuesto en Tocopilla no se encontraba en condiciones para recibir a la cantidad de personas que necesitaban refugio.
Falta de colchones, filtraciones de agua y hasta problemas de electricidad son sólo algunas de las situaciones que denunciaron vecinos con sus viviendas afectadas.
Los registros revelados por T13 detallan que hay calles con más de un metro de barro, además de botes y un furgón que quedaron enterrados producto del material arrastrado.
El balance entregado durante la jornada daba cuenta de 580 personas damnificadas y más de mil albergadas producto del sistema frontal.