Este martes se revelaron los últimos audios que envió el cabo del Ejército Carlos Palacios Muñoz, fallecido el pasado 4 de marzo en una actividad militar en Punta Arenas.
Los registros dan cuenta de su estado emocional y de las dificultades que enfrentaba en los días previos a su muerte.
El joven de 26 años murió por asfixia por inmersión, en medio de un ejercicio no autorizado realizado en la Brigada Acorazada Chorrillos.
De acuerdo a un reportaje de Mega, en uno de los mensajes enviados a su polola antes de morir, el cabo expresó su frustración por la situación que vivía al interior de la unidad.
"Estoy chato, la brigada cul... queda lejos, me da pena. Estoy más solo que un dedo. De verdad me ponen trabas para todo, a cada rato, que no, que esto, que esto otro. Como que no quieren que uno surja. De verdad me tienen chato. Yo soy capaz de irme a la rechucha, no me importa. Soy capaz de pedir la baja. Estoy ni ahí con esta huea. Afuera le pido pega a mi mamá nomas".
Además, en un audio previo a rendir la fatal prueba física para convertirse en miembro de la Unidad de Operaciones Especiales del Ejército, señaló a su novia.
"Yo creo que me tienen mala mi amor. Mañana en la mañana cuando me vaya a tomar las pruebas físicas, si me pregunta algo, le voy a decir todas las hue...".
Los días previos a la muerte del cabo Palacios en el Ejército
Carlos Palacios llevaba siete años en el Ejército y hacía siete meses había sido destinado a la unidad en Punta Arenas. Su objetivo era rendir evaluaciones para convertirse en comando.
El viernes 27 de febrero viajó desde Santiago, pero según su familia, ya desde ese momento comenzaron los problemas.
Su tío, Hugo Mena, relató que el capitán Felipe Javier Oliva Osorio habría reaccionado con molestia ante su postulación:
"Cuando él salió de aquí de Santiago y toma el avión, ya había recibido la molestia con mucho enfado del capitán Oliva, quien le dijo que él era un cacho".
Según cercanos, al llegar a la base se habrían intensificado los hostigamientos, incluyendo cuestionamientos por su decisión de realizar el curso.
El día de la tragedia en Punta Arenas que terminó con el cabo Palacios ahogado
El 4 de marzo, el cabo inició su jornada con actividad física. Más tarde, recibió la instrucción de presentarse a una prueba de natación en la laguna Ojo Bueno, ubicada a unos dos kilómetros de la unidad.
Durante la evaluación, surgieron advertencias sobre las condiciones del lugar. El sargento primero Jaime Huichalaf declaró en la investigacion sobre este hecho.
"Me di cuenta que dicha laguna tenía partes sin fondo, además estaba turbia y su temperatura era fría, siendo que yo me encontraba con traje de agua. Esto se lo hice saber al sargento a modo de advertencia, pero Vallejos atinó a continuar la evaluación".
Sin embargo, el sargento Vallejos entregó una versión distinta, señalando que Huichalaf habría autorizado la prueba.
Uno de los momentos clave quedó registrado en el testimonio del soldado Armando Manzano, quien relató que Palacios realizó parte del ejercicio sin equipamiento adecuado.
"El cabo Palacios ya estaba rindiendo la prueba de 200 metros y pude apreciar que él iba nadando en puro boxer porque no tenía traje de baño y llevaba una boya amarrada a la cintura. Al momento el cabo Palacios llegó al final de la primera vuelta, donde estaba el sargento Huichalad, el cabo Palacios decidió no continuar y por ende se salió del agua. Vi que tenía mucho frío y por ende le pasé mi chaqueta".
El insólito comentario de superior a cabo Palacios segundos antes de que se ahogara
Posteriormente, se le exigió una nueva prueba, esta vez con equipamiento completo, es decir: vistinedo su uniforme, botas y cargando un fusil.
Según el mismo testimonio de Manzano, "el cabo Palacios grita al sargento primero Vallejos, diciéndole que le pesan las botas y que no puede avanzar bien, respondiéndole Vallejos: 'sipo comando, esto es así, dale nomas". El cabo Palacios trata de avanzar unos metros más, sin embargo, se comienza a hundir en reiteradas ocasiones".
De acuerdo con ese testimonio, el sargento Vallejos en tono burlesco le gritó: "Vas bien, vas bien... bien como el hoyo".
De acuerdo a los antecedentes, fue el sargento Huichalaf quien ingresó al agua para intentar rescatarlo, mientras que otros efectivos se sumaron minutos después. Cerca de dos horas más tarde, equipos del GOPE y SAMU llegaron al lugar, momento en que se logró recuperar el cuerpo.
Para la familia, lo ocurrido no es un hecho aislado. El tío de la víctima apuntó a responsabilidades individuales.
"Las instituciones no tienen la culpa de esto. Son aquellos que ejercen este poder dentro de las instituciones, sin ningún control".