En la recta final del mandato del Presidente Gabriel Boric, el ministro de Educación, Nicolás Cataldo, entregó una extensa entrevista a La Tercera, donde analizó la violencia en las aulas, el debate sobre los liceos emblemáticos y el impacto del Sistema de Admisión Escolar (SAE).

Consultado por las críticas que apuntan a que los llamados liceos de excelencia “fueron totalmente dinamitados” tras la implementación del SAE, el secretario de Estado descartó esa relación directa.

“Los liceos emblemáticos no tienen su crisis a partir del SAE, que operó en último lugar en esos liceos. Y los emblemáticos tienen excepciones, mantienen capacidad de selección por rendimiento (…) Diría que el problema principal ha estado en la violencia en ellos, que se arrastra hace mucho más tiempo”.

En esa línea, fue enfático en señalar que “Reducir todo el debate al SAE es erróneo, no es preciso técnicamente ni da cuenta del problema. Suponer que eliminar el SAE va a resolver el problema de los emblemáticos va a generar una frustración tremenda en la sociedad”.

Sus declaraciones se dan en un contexto marcado por episodios reiterados de violencia escolar, tomas y hechos delictuales que han tensionado el funcionamiento de establecimientos históricos del país.

Ante la pregunta sobre si existe una autocrítica en su sector político, Cataldo respondió: “Totalmente, lo hemos hecho. No sé por qué se insiste en que sea nuestro sector el que haga esa reflexión, creo que es una que tenemos que hacer como sociedad”.

El ministro amplió el análisis al sostener que la discusión no puede limitarse a una sola política pública, sino que requiere una mirada estructural sobre la convivencia y la seguridad en los recintos educacionales.

Aula Segura y medidas disciplinarias

Respecto a Aula Segura, iniciativa que generó fuerte controversia en su momento y que fue resistida por sectores del oficialismo, el titular de Educación reconoció que “en este periodo” ha sido cuando más se ha aplicado. Sin embargo, aseguró que “no ha mejorado la convivencia ni ha controlado la violencia. El problema es integral”.

Cataldo explicó que enfrentar la crisis requiere un equilibrio entre disciplina y formación: “Hay que combinar, cuando corresponda, sanciones duras, pero con enfoque formativo y resolución colaborativa de conflicto. Luego está el quién tiene las herramientas, y en los hechos de delitos el Mineduc no las tiene”.

En un tono más personal, el ministro recordó su experiencia como dirigente estudiantil: “Fui dirigente estudiantil y creo en el derecho a manifestarse cuando hay causas que lo justifican. Pero jamás se me habría ocurrido destruir la infraestructura o amenazar la vida de mis profesores. Eso es delito y no lo voy a aceptar ni tolerar, y no me siento ni más ni menos de izquierda por decirlo y condenarlo tajantemente” expresó. 

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