Una operación encubierta del OS-7 de Carabineros permitió desarticular parte de una organización dedicada al tráfico de metanfetamina en Santiago y decomisar cerca de 10 kilos de esta droga en formato cristal, además de cocaína y más de 1.200 pastillas de MDMA.

La investigación comenzó luego de que agentes del OS-7 se percataran de la oferta de cristales de metanfetamina en los alrededores del Parque Almagro. Se trata de una droga que pese a tener una presencia mucho menor en Chile que otras sustancias, ya estaba siendo comercializada en cantidades importantes y por un valor cercano a los $5 millones por kilo.

Reportajes de Teletrece mostró el operativo que se desplegó para dar con dos de los sujetos implicados. Para ello, un agente encubierto del OS-7 tomó contacto con uno de los traficantes, quien utilizaba el nombre de “Casabito”. En uno de los primeros contactos, el hombre le ofreció tres kilos por cerca de $15 millones y posteriormente, le entregó una muestra de los cristales para comprobar que se trataba de metanfetamina.

El agente encubierto pudo ganarse la confianza del narco y avanzar en la compra. Sin embargo, eso no duró mucho, ya que el sujeto comenzó a desconfiar y se negó a concretar la transacción en la vía pública.

“Yo no voy a andar haciendo cosas en la calle. Entonces ¿cuál es el problema? Yo no hago negocios si no hay confianza”, se escucha decir a "Casabito" en uno de los registros obtenidos por Reportajes de Teletrece.

Finalmente, cuando la operación estaba lista para concretar la detención del “soldado” de Casabito, un segundo hombre llegó hasta el edificio donde se encontraba este. Tras permanecer cerca de una hora con él, ambos salieron del lugar y este último se mantuvo vigilando a distancia la transacción donde se entregarían 3 kilos de metanfetamina.

Ambos terminaron siendo detenidos y tras los allanamientos realizados en los departamentos vinculados a ellos, Carabineros encontró cerca de nueve kilos más de metanfetamina, además de un kilo de clorhidrato de cocaína y más de 1.200 pastillas de MDMA (éxtasis).

Según explicó la capitán María Belén Galaz, del Departamento OS-7, el segundo detenido trabajaba en el aeropuerto Arturo Merino Benítez y por su función, "tenía acceso a lugares y facultades que no posee un pasajero común".

El fiscal Fernando Anais sostuvo que esta persona tendría un rol relevante: Era el encargado de hacer la logística para facilitar el ingreso de la droga al territorio nacional”, explicó.

Narco creyó que su “soldado” había sufrido quitada de metanfetamina


Fue después de las detenciones de los dos “soldados” cuando “Casabito” reaccionó con violentas amenazas, convencido de que su hombre de confianza había sido víctima de una “quitada de droga”. Sin saber que al otro lado del teléfono se encontraba en realidad un agente encubierto del OS-7, comenzó a amedrentarlo para que liberara al detenido.

En una de las llamadas, el narco le advierte:

“Oye, triple hijo de pu..., ya le apagaron los teléfonos. Dale el maldito teléfono y suelta ese tipo por ahí. (...) Tenemos el teléfono de tu mujer (...) Entonces, tírame ese panita por ahí vivo y en salud y métele el maldito teléfono para que se pueda comunicar conmigo”.

Las amenazas no quedaron ahí y en un segundo registro, el sujeto vuelve a apuntar contra la supuesta pareja del agente encubierto. 

“Suelta el pana, hijo de pu... eso es lo que tiene que hacer. (...) Que también sabemos dónde va tu mujer, ¿oíste? (...) Yo estoy buscando a la mujer tuya. Ya vamos a ponernos para eso”.

Tras eso, el narco subió aún más el tono, y reveló cuál sería el clan al que pertenecía: "Si no sueltan al pana, vamos a ver quién es más pesado tú o nosotros, hijo de pu.... Para que tú sepas que tú estás robando a un cartel mexicano, aunque yo soy dominicano, es a un cartel de Sinaloa al que tú le estás robando, hijo de pu...”.

La capitán Galaz recalcó que la droga incautada tenía como destino el mercado chileno: "La droga que se incauta (...) iba a ser comercializada obviamente en nuestro país y obviamente estos sujetos estaban buscando compradores”.

Ahora, la investigación del Ministerio Público busca establecer quién es realmente “Casabito”, dónde se encuentra y qué otros integrantes forman parte de la red, además de determinar sus posibles vínculos con organizaciones extranjeras dedicadas al tráfico de esta droga hacia y desde Chile.

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