La investigación por la desaparición y presunta muerte de Julia Chuñil Catricura dio un giro clave tras la revelación de nuevas escuchas telefónicas que comprometen directamente a su hijo, Javier Troncoso, principal imputado en el caso. Estos antecedentes, sumados al hallazgo de restos óseos y evidencia biológica, han fortalecido la tesis del Ministerio Público sobre un posible crimen violento ocurrido en el entorno familiar.
Durante la reciente audiencia de revisión de medidas cautelares, la Fiscalía presentó una grabación fechada el 9 de enero, donde se escucha a Javier Troncoso y Pablo San Martín hablando sobre impedir el ingreso de la policía al predio.
Los audios de los hijos de Julia Chuñil
En el audio, San Martín le indica a Troncoso: "Hay que estar agujita no más. Javier, cierren las trancas con llaves e identificación. Mira, esos... la SIP de Los Lagos, a esos hue... no hay que dejarlos entrar. Menos mal que me llamaste; a esos hue... no hay que dejarlos entrar" expresó, evidenciando una actitud activa para obstaculizar el procedimiento policial.
Para el Ministerio Público, estas declaraciones resultan incompatibles con la conducta esperable de un familiar que busca a una persona desaparecida, reforzando la hipótesis de encubrimiento o participación en los hechos.
En contraste, la defensa sostiene que Troncoso actuó con el objetivo de resguardar sus derechos legales, cuestionando la interpretación de la Fiscalía.
Las nuevas escuchas se suman a audios previamente conocidos, donde el imputado exhibe un comportamiento agresivo y desafiante, asegurando ser “malo” y estar esperando a las autoridades “como un león”.
Estos registros han sido considerados por los investigadores como indicios de un posible contexto de violencia previa, lo que podría estar directamente vinculado a la desaparición de Julia Chuñil.
Hallazgo de restos óseos y evidencia biológica
Uno de los elementos más impactantes del caso ha sido el hallazgo, a solo 50 metros del domicilio familiar, de un saco con más de 60 restos óseos. Hasta ahora, al menos uno de estos ha sido confirmado como de origen humano.
A esto se suma evidencia pericial relevante como la presencia de sangre humana en los muros de una bodega del predio, rastros biológicos en herramientas como un machete y un hacha y patrones de proyección de sangre compatibles con un episodio violento. Estos hallazgos refuerzan la hipótesis de que en el lugar habría ocurrido un hecho de alta violencia, actualmente bajo análisis científico.
Tras evaluar los nuevos antecedentes, el tribunal resolvió mantener la prisión preventiva para Javier Troncoso, considerando la gravedad de los hechos y el riesgo de obstrucción a la investigación.
En tanto, Pablo San Martín y Jeannette Troncoso, quedaron sin medidas cautelares. Si bien el magistrado los calificó como posibles encubridores, la legislación vigente los exime de responsabilidad penal debido a su vínculo familiar directo con el principal imputado.