Este martes, el delegado presidencial regional del Biobío, Eduardo Pacheco, junto a la ministra de la Mujer y la Equidad de Género, Antonia Orellana, participaron en una reunión con familias afectadas por los incendios forestales en la comuna de Penco.

El encuentro tenía como objetivo orientar a los damnificados sobre el protocolo para acceder a las ayudas estatales y entregar una actualización de los servicios desplegados por el Gobierno en las zonas afectadas. Sin embargo, la instancia estuvo marcada por la molestia de vecinos que acusaron burocracia y demora por parte del Estado en la entrega de soluciones habitacionales.

Uno de los asistentes increpó directamente al delegado Pacheco. Aunque aclaró que no era damnificado, señaló que tenía amigos que incluso habían fallecido en el incendio ocurrido en enero y que destruyó gran parte de Lirquén, localidad principal de Penco.

"Sus palabras no nos sirven. ¡Un mes! (se demoran), un particular en un día montó una casa prefabricada, los influencers, Pailita, a la Naya Fácil, a todos los influencers les agradecemos, pero cómo le hacen la pega al Gobierno", manifestó.

El delegado respondió: "Yo lo entiendo y hay que avanzar con el sentido de urgencia (...) Acá tenemos que trabajar todos unidos, y se han instalado viviendas, se están conectando con servicios como agua".

Tras eso, el vecino lo interrumpió para cuestionar el número de viviendas instaladas. "Pero cómo, un día se demoran en instalar una casa prefabricada. Cinco mil (casas prefabricadas) que se necesitaban para el pueblo de Lirquén, Penco, Punta Parra... y hay 15, ¿de qué estamos hablando".

Ante eso, el delegado precisó: "No, son 58 las viviendas instaladas". El vecino retrucó: "Ya, de 15 a 58, son 5 mil las que se necesitan (...) no vendamos tanto la pomada estimado".

Momento en que delegado regional fue increpado en Lirquén

"No se me pique a choro porque no me asustaré": ministra Orellana también fue increpada

La ministra Orellana también fue encarada por un hombre que se identificó como damnificado directo de los incendios.

"Yo le voy a preguntar: ¿por qué el presidente se demoró más de 12 horas en dar la aprobación para rescatarnos arriba?", consultó visiblemente alterado.

"Eso no es cierto", respondió la secretaria de Estado.

La respuesta generó mayor molestia en el asistente, quien replicó: "¿Ah, eso no es cierto? o sea estoy mintiendo".

En ese momento, una autoridad comunal intervino señalando que otras dirigentas se habían acercado con respeto. El hombre elevó el tono: "No, no, no. No nos confundamos. Entendamos bien, el respeto no se puede confundir con el tono. El tono es una cosa, la verdad es otra. Ahora, la forma en que yo lo diga, no significa que yo mienta".

El vecino también cuestionó la ayuda recibida hasta ahora. "El Gobierno solo ha entregado un colchón, una canasta básica a la semana y tenemos que mendigar. Y si tocamos, tocamos, si no no tocamos nada. ¿Qué ha entregado el Gobierno?", afirmó.

Ante ello, la ministra le respondió: "¿Quiere gritarle a la cámara o quiere conversar conmigo?

Después de esto, el hombre le respondió elevando el tono: "No, les estoy diciendo a ustedes, no me importan las cámaras, saquen las cámaras. Conversemos, ya dígame, explíqueme".

La ministra cerró el intercambio señalando: "No, no, no, pero no me grite, no se me pique a choro porque yo no me voy a asustar".

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