Hace algunas horas se confirmó que entre las personas formalizadas en el marco de la Operación Tokioinvestigación que busca desbaratar una red acusada de lavado de activos y que estaría vinculada a la organización del Tren de Aragua, existe una segunda ejecutiva bancaria entre los implicados. 

La mujer se suma a José Carlos Pérez Asencio, de nacionalidad venezolana y ejecutivo del Banco Santander, quien habría ocupado un rol clave en la organización: habría sido el encargado de enviar dinero de las extorsiones de la banda al extranjero. 

Por lo pronto, no se ha dado a conocer el nombre de la imputada, pero se confirmó que se trata de una funcionaria del BancoEstado

Así también lo detalló el fiscal Héctor Barros, quien señaló en TVN que la mujer se identificó en la audiencia de formalización como trabajadora de la entidad financiera. "Se logró determinar que una de las personas que estaba detenida era también ejecutiva del BancoEstado, según ella mismo lo refirió hoy día (domingo) mismo en la audiencia", comenzó explicando el persecutor. 

El nuevo escándalo tras detención de segunda ejecutiva bancaria

En el matinal Mucho Gusto (Mega) fue donde se entregaron más antedecentes sobre la mujer. En este sentido se dijo que la detenida era ejecutiva de Cuenta Empresas, no Cuenta Personas en BancoEstado.

Sobre lo mismo, se mencionó que ella llevaba más años trabajando en el banco que el otro ejecutivo del Santander y tenía mayor facultad técnica, por lo tanto, podía permitir la aprobación de cuentas para empresas medianas, pymes, falsas. 

También señalaron que según el Ministerio Público el rol de esta mujer consistía en mitigar las alertas rojas de las unidades de cumplimiento del banco, es decir, cuando el sistema automatizado del banco bloqueaba preventivamente la cuenta corporativa porque tenía sospechas el sistema, lo que hacía la mujer era ingresar al sistema, adjuntar documentación contable de facturas ideológicamente falsas y de esa manera justificaba el ingreso de los montos. 

Por otra parte, la forma en la que se llegó a esta mujer fue con el teléfono incautado al primer ejecutivo detenido, a quien le quitaron sus tres teléfonos. 

En el espacio matinal se indicó también que el celular personal del ejecutivo del Santander había un grupo de WhatsApp donde había ejecutivos de cuentas que conversaban de manera explícita sobre las metas de depósitos de las empresas de fachada, los turnos de caja para evitar ser fiscalizados y el cobro de comisiones directas en efectivo por cada cuenta corporativa que lograban mantener operativa.

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