Una conversación interceptada durante una investigación del OS-9 de Carabineros entregó una pista clave sobre un hombre investigado por amenazas de muerte, un delito de carácter sexual y eventuales infracciones a la Ley de Control de Armas en Coquimbo.
En una de las escuchas (con previa autorización judicial), el imputado habría solicitado a otro individuo que le entregara “las pistolas” y habría mencionado a personas a las que denominaba “sicarios”.
Días después, Carabineros ingresó a un inmueble utilizado por el sospechoso y encontró dos pistolas calibre 9 milímetros y 33 cartuchos.
El hombre, quien según la investigación también se desempeñaría como cantante urbano, fue detenido y posteriormente quedó en prisión preventiva.
La interceptación sobre “las pistolas”
Las escuchas fueron parte de una serie de diligencias desarrolladas por el OS-9 de Coquimbo, en coordinación con la Fiscalía.
Los funcionarios realizaron distintas diligencias sobre la persona de interés, incluyendo interceptaciones telefónicas.
Fue mediante una de esas comunicaciones que los investigadores obtuvieron antecedentes sobre las armas.
El sospechoso habría pedido a otra persona la entrega de “las pistolas”, además de hacer referencia durante la conversación a individuos a quienes llamaba “sicarios”.
Justamente, estas pericias se realizaban en medio de un contexto donde se investigaba al implicado por un presunto préstamo ilegal, amenazas y hasta un delito de carácter sexual.
Dos pistolas, municiones y elementos tácticos
El operativo se concretó el 16 de septiembre, con participación del OS-9 y apoyo del GOPE, en una propiedad situada a pocas cuadras del acceso principal a La Pampilla.
Al momento del procedimiento, el imputado se encontraba con su familia y, de acuerdo con Carabineros, se preparaba para concurrir a las actividades de Fiestas Patrias.
En una habitación utilizada por el investigado fueron encontradas dos pistolas calibre 9 mm.
Además, los funcionarios incautaron 33 cartuchos calibre 9 mm sin percutir, un chaleco táctico portaplacas, dos placas metálicas dimensionadas y dos musleras tácticas.
Una de las pistolas mantenía un encargo vigente por robo desde junio de 2020, relacionado con un hecho ocurrido en Estación Central. Las diligencias también establecieron que el detenido no tenía armas de fuego inscritas a su nombre.
Investigación comenzó por préstamo de $800 mil
La investigación que terminó revelando la conversación sobre las armas había comenzado por una denuncia vinculada al cobro abusivo de un préstamo informal.
Según los antecedentes policiales, en diciembre de 2024 la víctima habría recibido $800 mil. Con el paso del tiempo y debido a los intereses presuntamente exigidos, la deuda habría subido primero a $1,6 millones y posteriormente a $5 millones.
Ante la imposibilidad de seguir pagando, la víctima habría comenzado a recibir amenazas de muerte.
La investigación sostiene además que, en julio de 2025, el imputado habría concurrido hasta su domicilio, donde presuntamente cometió un delito de carácter sexual, para luego amenazarla con el objetivo de evitar una denuncia.
En noviembre de ese año habría regresado al inmueble y reiterado las amenazas de muerte, haciendo incluso referencia a la eventual intervención de terceros.
Tras su detención, el hombre fue formalizado y el tribunal decretó la prisión preventiva, mientras continúa la investigación por las amenazas, el delito de carácter sexual y las eventuales infracciones a la Ley de Control de Armas.