El Juzgado de Garantía de Santa Bárbara, región del Biobío, decretó la medida cautelar de prisión preventiva en contra de un hombre que secuestró a su expareja, la violó y la torturó durante dos semanas.

De acuerdo con los antecedentes reunidos por la Fiscalía, el grave caso de violencia de género inició el 7 de julio, cuando la víctima fue junto a sus padres hasta el sector rural de La Peña para recuperar una motosierra que le había prestado al imputado.

Una vez les devolvió la herramienta, le exigió a la mujer que se quedara a conversar con él y le impidió que se fuera, manteniéndola retenida por más de 15 días.

La familia hizo una denuncia por presunta desgracia y Carabineros fue hasta el domicilio del sujeto en su búsqueda, pero no hallaron a la mujer porque había sido encerrada por el hombre.

En ese periodo, la víctima fue sometida reiteradamente a amenazas y agresiones físicas –entre ellas lesiones con un martillo, un alicate y una lanza de colihue que le hacía esquivar– y psicológicas.

“No fue solo un secuestro, que de por sí ya es algo gravísimo, (...) sino que también recibió la una gran cantidad de maltratos de diversa índole, entre ellos fue amenazada, insultada, golpeada, también se utilizaron diversos elementos como herramientas, cuchillos para amenazar, herramientas para herir”, relató la fiscal de Los Ángeles, Ana María Molina.

En este sentido, agregó que “de acuerdo al relato de ella, fue drogada y el imputado rasuró a la víctima en su cabeza, le cortó el pelo al ras, lo que ya es un elemento de agresión que habla detrás de eso de un machismo, de un sometimiento por parte del imputado de querer denigrarla y maltratarla”.

“En esas dos semanas en que estuvo secuestrada, la mujer fue sometida a agresiones de carácter sexual mediante violencia, fuerza e intimidación”, informó Molina.

Víctima logró escapar por la muerte de su madre

Según lo detallado por la fiscal, la víctima pudo escapar cuando sus familiares fueron nuevamente hasta la casa del imputado, esta vez para comunicarle que la madre de ella había fallecido. El hombre salió con la víctima hasta el funeral para no generar sospechas, instancia en que ella logró escapar y pedir ayuda.

El sujeto se dio a la fuga tras la huida de la mujer.

“Ellos tenían una relación sentimental sin convivencia, pero lo encuadra la ley dentro del contexto de violencia intrafamiliar (VIF) y, evidentemente con todas las cosas que pasaron, hay un contexto de género que debe ser considerado y que debe ser sancionado”, dijo la fiscal.

Al respecto, explicó que "hay un contexto en el que hay que comprender que el imputado es muy agresivo y que mucha gente le tiene miedo, incluso sus familiares, de acuerdo con los relatos y los antecedentes que hemos levantado”.

El Ministerio Público atribuye al imputado responsabilidad en calidad de autor de los delitos de secuestro con violación y amenazas de muerte en contexto de violencia intrafamiliar y de violencia de género, y de lesiones, conforme a las disposiciones del Código Penal y de las leyes sobre violencia intrafamiliar y violencia contra las mujeres.

El Juzgado de Garantía de Santa Bárbara decretó la medida cautelar de prisión preventiva al imputado y fijó un plazo de investigación de cuatro meses para el caso. 

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