En medio de la conmoción por el ataque ocurrido en el Instituto Obispo Silva Lezaeta en la ciudad de Calama, que terminó con una inspectora muerta y cuatro alumnos lesionados, la familia de la víctima entregó sus primeras declaraciones, marcadas por la necesidad de justicia.

En ese contexto, y en la antesala de la audiencia de control de detención del imputado que se llevará a cabo este próximo martes, los familiares de la víctima hablaron por primera vez ante la prensa.

Carolina de Collado Reyes, una de las hijas de la funcionaria, la describió como “una mujer muy buena, de un corazón muy noble”, destacando su vínculo con la comunidad escolar.

“Quería mucho a sus niños, disfrutaba mucho su trabajo, amaba a los niños porque los niños también la amaban mucho a ella”, relató, agregando que “fue una excelente mamá, una excelente mujer”.

La joven también detalló que su madre tenía una larga trayectoria en el establecimiento, donde incluso había sido alumna.

“Ella estudió ahí y hace poquito había cumplido 10 años de servicio en el colegio”, señaló.

En su testimonio, incluso advirtió que la propia víctima había percibido cambios en el ambiente escolar en el último tiempo.

“El colegio se había vuelto un poco más peligroso; se veía en los jóvenes una conducta distinta, más agresiva”, afirmó, recordando además que en el pasado ya había debido intervenir en conflictos entre estudiantes, incluso recibiendo agresiones.

Respecto a cómo se enteró de lo ocurrido, explicó que inicialmente la información fue confusa.

“Hablaron primero de disparos, no se sabía con certeza lo que había pasado”, indicó, precisando que tras varios llamados se confirmó que su madre estaba grave y posteriormente su fallecimiento.

“Esperamos que se haga justicia”, dicen familiares desde Calama

Catalina Reyes Bache, hermana de la víctima, apuntó directamente a la responsabilidad penal del autor del ataque y al impacto del caso. “Esperamos de todo corazón que se haga justicia”, sostuvo, señalando que la situación ha afectado no solo a la familia, sino también a la comunidad educativa.

“Que la persona, si se le puede llamar persona, que ocasionó este asesinato, pague y reciba todas las penas”, afirmó, recalcando que “mi hermana no se merecía esto, nadie merece una muerte así”.

También se refirió al apoyo recibido tras el crimen, indicando que han existido múltiples muestras de afecto, aunque el respaldo institucional ha sido limitado hasta ahora. “Nos abrieron las puertas del colegio para realizar el velorio, pero más allá de eso no se ha conversado mucho”, explicó.

Por su parte, Maximiliano Delgado Reyes, hijo de la inspectora, relató que había compartido con ella pocos días antes del ataque. “Habíamos viajado una semana anterior para el aniversario de Calama, vinimos a pasar unos días con ella y nos despedimos el lunes”, contó.

El joven explicó que se enteró de la situación mientras se encontraba fuera de la ciudad y que debió viajar de inmediato. “Iba saliendo cuando me informaron y tuvimos que hacer la maleta y venirnos al tiro”, relató.

Finalmente, también insistió en la necesidad de justicia, destacando el rol que su madre cumplía en el establecimiento.

“Los alumnos la llamaron heroína porque defendía con mucho cariño a sus alumnos y la querían mucho”, afirmó, agregando que también se debe hacer hincapié en la salud mental del agresor.

El ataque ocurrió la mañana del viernes, cuando un estudiante de cuarto medio ingresó con un arma blanca al recinto y agredió a funcionarios y alumnos. La inspectora falleció en el lugar, mientras otras cuatro personas resultaron heridas, algunas de ellas en estado grave.

El imputado, de 18 años, fue detenido en el mismo establecimiento y este próximo martes enfrentará su control de detención, instancia en la que se definirán las primeras medidas cautelares en su contra.

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