Son los "productos prioritarios" el principal punto de la nueva ley de reciclaje que promulgó este martes la Presidenta Michelle Bachelet.

Esos artículos corresponden a los de uso común que de ahora en adelante pasarán a ser responsabilidad de sus productores o importadores luego de su uso. 

La nueva regulación fue presentada como parte del Día Internacional del Reciclaje y según explica el Ejecutivo, con su entrada en vigencia, Chile será un país pionero en América Latina. Pero, ¿cómo funciona la ley?

Bachelet indicó esta mañana que "los chilenos producimos casi 7 millones de toneladas anuales de residuos y reciclamos menos del 10%".

Por eso, la nueva ley "crea un mecanismo para que productos que son habituales en hogares y empresas no sean botados a la basura, sino reciclados".

¿Qué establece esta Ley?

Que todos los productores o importadores de “productos prioritarios” deben hacerse cargo de ellos una vez que terminan su vida útil.

En términos prácticos, al quedar inservibles, esos productos deberán volver a las industrias donde fueron fabricados, o a las bodegas donde comenzó su distribución.

¿Cuáles son los productos prioritarios?

  • Aceites lubricantes.
  • Aparatos eléctricos y electrónicos.
  • Baterías.
  • Pilas.
  • Envases y embalajes.
  • Neumáticos.

¿Qué deben hacer los consumidores de productos prioritarios?

Separar y entregar el residuo de los productos prioritarios a uno de los gestores autorizados (las empresas, los municipios y los recicladores de base).

Los recicladores contarán con una definición especial que les reconocerá como gestores para la ley. Además se registrarán y se certificarán en el Sistema Nacional de Certificación de Competencias Laborales.

“Los recicladores de base se convertirán en verdaderos profesionales del reciclaje, hoy los recolectores conforman una industria informal, con la ley van a lograr su propio modelo de negocios”, destacó el ministro Badenier.

¿Cuáles son las principales obligaciones de quienes producen y/o importan los productos prioritarios?

  • Registrarse en un catastro público de empresarios y/o fabricantes.
  • Organizar y financiar la recolección y tratamiento de productos recolectados a través de un sistema de gestión.
  • Asegurar que el tratamiento de esos residuos se realice por personas autorizadas.
  • Cumplir las metas de recolección y de valorización de estos productos.

¿Qué consecuencias tendrá la ley de reciclaje?

De acuerdo a lo que explicó el ministro del Medio Ambiente cuando se despachó la ley en abril pasado, esta ley “traerá al país más empleos y emprendimientos verdes, información y ecoetiquedado para privilegiar los productos amigables con el medio ambiente".

“Esta ley permitirá que en Chile se cree una industria formal de reciclaje que permita incrementar nuestros índices en esta materia y lo transformen en una actividad económica relevante. Esto también ayudará a impulsar una cultura de separación de residuos por parte de la comunidad, incentivando su contribución a la cadena de reciclaje, y ayudará a implementar sistemas de etiquetado y ecodiseño que permitan una mayor recuperación”, sentenció.

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