Casi 400 celulares mantenía en su departamento de San Miguel un sujeto conocido como el “Rey del Celular”. De ese total, la Policía de Investigaciones (PDI) confirmó que 92 tenían encargos vigentes por robo y hurto en distintas regiones del país.

El inmueble no solo servía como lugar de almacenamiento, sino también como un espacio donde se realizaban trabajos de servicio técnico.  

Habría trasladado su centro de operaciones de un taller en Franklin a un departamento en San Miguel

El sujeto tenía un taller que se conocía como “Galpón de los celulares”, en el barrio Franklin, recinto que actualmente se encuentra clausurado.

No obstante, tras el cierre del lugar, el comerciante trasladó sus actividades a un departamento en San Miguel.

“Se trasladaba hasta su domicilio, el cual lo tenía como puesto de mando de servicio técnico y también como lugar de acopio de celulares robados. Sumado a que había indicio que en el lugar marcaban ubicación de GPS diversos teléfonos sustraídos”, explicó el inspector Eduardo Isla de la PDI.

El allanamiento permitió dimensionar la cantidad de aparatos que mantenía en el inmueble. El fiscal César Flores detalló el resultado del procedimiento: “Se logró incautar la cantidad de 387 celulares, de los cuales 92 mantenían encargo vigentes por delito de robo y hurto”.

“Delitos que por lo demás han ocurrido en distintas regiones de nuestro país, por el sur y norte, pero todos ellos han culminado en este departamento de la comuna de San Miguel”, señaló el inspector Isla.

¿Quién es el sujeto conocido como el 'Rey del Celular'? 

Luis Cano Mejías es un ciudadano colombiano con residencia en Chile, y fue detenido cuando intentaba abandonar el país. La investigación busca establecer si actuaba por cuenta propia o si formaba parte de una estructura dedicada a sustraer y comercializar teléfonos robados.

“No descartamos que trabaje en conjunto con otras personas que son los encargados de sustraer estos teléfonos”, indicó la PDI.

Además, el Ministerio Público investiga a su asesora del hogar, de nacionalidad boliviana, quien ya había sido formalizada la semana anterior. Según explicó el fiscal, tanto ella como Cano Mejías quedaron sujetos a medidas cautelares.

El imputado fue formalizado por el delito de receptación reiterada. De acuerdo con los antecedentes entregados, había intentado salir del país en dos ocasiones. Sin embargo, el tribunal consideró que los hechos debían investigarse como una sola causa por ese delito.

“A pesar de que el imputado mantenía una irreprochable conducta anterior, se logró la cautelar de arresto domiciliario total”, sostuvo el fiscal Flores.

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