La desaparición de Luis Felipe Correa parecía, hasta hace poco, una búsqueda angustiante más. Su familia y amigos lo buscaron durante 70 días, sin imaginar que durante todo ese tiempo su cuerpo había permanecido en dependencias del Servicio Médico Legal (SML) de avenida La Paz, en Santiago.
El caso, que se detalla en Reportajes T13, terminó transformándose en uno de los antecedentes más duros de la crisis que hoy enfrenta el organismo.
Lo buscaron por más de dos meses
Durante más de dos meses, sus cercanos intentaron reconstruir sus últimos movimientos y obtener respuestas sobre su paradero.
Sin embargo, la familia recibió la noticia más devastadora: el cuerpo del joven había estado en el SML desde hacía semanas, sin que ellos hubieran sido informados.+
¿De quién es la responsabilidad?
La gran pregunta es una sola: ¿Cómo una persona identificable pudo permanecer 70 días en una institución del Estado sin que su familia supiera dónde estaba?
Según lo expuesto en el reportaje, desde el Servicio Médico Legal se atribuyó la demora a una respuesta tardía del Registro Civil, en el marco de las consultas de identidad realizadas en agosto y reiteradas en septiembre.
Sin embargo, para la familia, lo ocurrido refleja una cadena de fallas institucionales.
Por si parte, la abogada de la familia fue enfática al describir el impacto del hallazgo.
Explicó que para los cercanos de Luis Felipe Correa fue devastador enterarse de que, mientras lo buscaban desesperadamente, el cuerpo ya estaba en una institución pública que debió haber activado los mecanismos de información correspondientes.
Los focos apuntan al Servicio Médico Legal
El caso podría no ser aislado.
Según una denuncia presentada ante Contraloría por la Asociación Nacional de Funcionarios del Servicio Médico Legal, a mediados de 2025 la Dirección Regional Metropolitana habría dejado de entregar información de cuerpos no identificados a las policías, lo que habría dificultado los cruces de información y retrasado procesos clave.
Si se confirma, esa decisión podría haber tenido un impacto directo en la demora del caso de Luis Felipe.
Lo ocurrido con el universitario terminó abriendo una investigación mucho más amplia sobre el funcionamiento interno del Servicio Médico Legal.
Porque detrás de su historia apareció una realidad más dura: Existen cuerpos sin reclamar, desorden administrativo y una capacidad colapsada.