Hace unos días, un hombre fue víctima del robo de su celular en el Paseo Las Palmas, en Providencia. Cuando logró alcanzar a la mujer que le había sustraído el teléfono, esta lo acusó de haber abusado sexualmente de ella, en un intento por escapar de la situación.

Este tipo de conductas se ha vuelto recurrente entre quienes cometen delitos, tanto hombres como mujeres. La situación fue analizada por el medio LUN, que conversó con Sydney Houston, consultor de seguridad y mayor en retiro de Carabineros, quien relató el desenlace del hecho. Según explicó, el hombre estuvo a punto de ser detenido debido a la acusación, pero la intervención de dos abogados que se encontraban en el lugar permitió esclarecer lo ocurrido.

Frente a esta situación, Houston declaró a LUN: “Es una mala costumbre, una mala práctica de los delincuentes, que es más común de lo que se cree, sobre todo en países latinoamericanos. Esto es bien aprendido, los modus operandi de los delincuentes con el tema de cómo sacarse la imputación de un delito, es como típico”.

“En otros países es muy común que se hable de tocaciones deshonestas, por ejemplo, al robar un celular en la locomoción colectiva. Lo roban y la persona al verse pillada, lo bota al suelo y acusa al otro de que le hizo tocaciones deshonestas”, agregó Sydney Houston a LUN.

La estrategia para evitar ser detenidos

Esta es una situación que pone en problemas a la víctima del robo porque la policía debe ver la imputación del delito mayor, en este caso tendría más peso un supuesto abuso, en ese momento la policía debe abrir un procedimiento policial de acuerdo a esa denuncia y en palabas de Houston para LUN : “de victima pasa a victimario por un delito mayor”.

Además, el experto explicó que estas prácticas suelen ocurrir en lugares de alta aglomeración de personas, donde los delincuentes pueden deshacerse rápidamente del objeto robado y acusar a la víctima de haberlos tocado o golpeado.

En esta misma línea, el medio señala que este tipo de acusaciones también se utiliza contra policías y guardias de seguridad cuando deben detener a una persona. “entre muchas otras razones por eso se empezaron a usar cámaras corporales” explica el experto en seguridad.

Por otra parte, Daniel Vicencia, dueño de la empresa Centinel, que ofrece servicios de seguridad privada a empresas, explicó a LUN que los delincuentes suelen recurrir a estas conductas cuando son sorprendidos cometiendo un robo.

“Eso tiende a ocurrir mucho en el retail. Cuando se ve pillada una persona que está robando dentro de un supermercado o las tiendas Oxxo, por ejemplo, él o la delincuente tiende a alegar que no la pueden revisar, que no las pueden tocar y que si lo hacen van a gritar que la quieren violar o que es acoso sexual”, explica Vicencia a LUN.

Finalmente, agregó que “eso ocurre con las mujeres, pero también con los hombres. Estas personas siempre tienen una excusa para evitar la posible revisión cuando uno los aborda, porque sabemos que están cometiendo algún delito”.

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