Desde el inicio del Estado de Catástrofe las empresas sanitarias suspendieron todos los cortes por no pago de suministro. Hoy son 500 mil familias, más de un millón y medio de personas, las que se han beneficiado de esta medida en todo el país.

Es por eso que la Asociación Nacional de Empresas de Servicios Sanitarios (Andess) decidió este jueves reiterar la posición de la industria sanitaria y advertir los efectos de que el proyecto que impide el corte de servicios básicos se convierta en ley. 

Enfatizando que las empresas han mantenido la continuidad del servicio pese a las dificultades que atraviesa el país y la que califican como "terrible sequía" en muchas de las regiones, el gremio advirtió -a través de una declaración- que para que este compromiso sea sostenible en el tiempo las iniciativas en discusión sobre este trámite "deben incluir medidas acotadas en el tiempo" y considerar al menos dos aspectos clave.

En primer lugar, un beneficio focalizado en familias vulnerables, para no poner en riesgo las inversiones que permitan mantener el servicio, la cadena de pagos, así como hacer frente a la escasez hídrica.

"Esto es, los hogares más vulnerables de Chile y aquellas familias y organizaciones que se vean muy impactadas por esta crisis", explicaron. Y aseguraron que ya está siendo aplicado proactivamente por todas las sanitarias del país.

Asimismo, indicaron que "es fundamental para la viabilidad del servicio, que quienes puedan pagar lo sigan haciendo". En segundo lugar, Andess apuntó al uso responsable del agua. 

"Vivimos la sequía más intensa que conoce la macrozona central de nuestro país y, por ello, es imprescindible el cuidado de nuestras fuentes de agua", declararon.

Y agregaron: "Sabemos que el uso doméstico no es el más relevante en el total de consumo de agua en Chile, pero no por ello debemos dejar que las medidas de ayuda que se propongan puedan inducir a un uso desmesurado y poco cuidadoso del recurso".

De acuerdo al gremio, esto pondría en peligro la disponibilidad del recurso para toda la comunidad. "Es necesario establecer un límite al consumo por persona, acorde con la sequía que vivimos".

En ese sentido, proponen que la entrega del beneficio considere un límite de 12 m3 de agua potable al mes, que podrá ampliarse cuando más de cuatro personas habiten en una misma vivienda. Esto, dicen, es consistente con la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), equivalente a 100 litros diarios por persona.

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