La Fiscalía Metropolitana Oriente y la Policía de Investigaciones (PDI) entregó nuevos antecedentes sobre el actuar de la banda que se dedicaba a realizar estafas, donde una de las víctimas fue la actriz Amparo Noguera.
La banda delictual estaba compuesta por un total de 13 personas, que se hacían pasar por falsos policías y funcionarios de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF). Siete de ellos fueron detenidos por la PDI, tres se encontraban al interior de un recinto penitenciario y los otros tres continúan prófugos.
Adicionalmente, la PDI concretó la incautación de 103 millones de pesos chilenos, 18 mil dólares, 2.120 pesos argentinos, cinco vehículos, teléfonos celulares, computadores portátiles, ropa, zapatillas, lentes, carteras y relojes de lujo.
El modus operandi de la banda que estafó a Amparo Noguera
La investigación comenzó en octubre del año pasado cuando una víctima denunció la pérdida de alrededor $500 millones. En un inicio, se detectaron dos números telefónicos que operaban desde el interior de la cárcel. Luego, se recibieron otras tres denuncias.
El subprefecto David Castro, jefe de al Bridec Metropolitana, detalló que el modus operandi consistía en "contactar víctimas señalándoles que terceras personas querían acceder a sus cuentas bancarias y que ese ejecutivo bancario que lo estaba contactando estaba monitoreando esto junto a personal de la PDI y a personal de la Comisión para el Mercado Financiero".
De esta forma, la banda "le solicitaba que para evitar el fraude, retiraran su dinero de los bancos y que este mismo tenía que ser entregado a personal de la PDI que concurriría a los domicilios a buscarlo. De esta manera, las víctimas entregaban el dinero además de sus productos bancarios y otra especie de valor que mantenían".
La fiscal Alejandra Godoy señaló que se trataría de al menos cuatro víctimas, mujeres, con sumas importantes de dinero en los bancos. "Esto no era una típica estafa del 'cuento del tío', se trata de una red criminal que está operando no sólo desde el penal, sino que tienen brazos operativos fuera del penal con roles definidos".
"Concurren a los domicilios de las víctimas, les solicitan sus productos bancarios, incluso especies y bienes de valor, les indican que están siendo seguidos y afectados por una banda internacional de sujetos pese que son todos de nacionalidad chilena (...) el monto del fraude en general está cercano a los mil millones de pesos", agregó la fiscal Godoy.
En esta misma línea, declaró que "se encontró mucho dinero en efectivo y estamos hablando de gente que incluso se hizo operaciones estéticas, que gastó la plata en bienes muy suntuosos".
Por otra parte, la fiscal acusó que la banda tenía a sus víctimas en "una suerte como de casi secuestro psicológico, por llamarlo de alguna manera. No es un secuestro técnicamente, pero las tenían 9 horas al teléfono, iban a la casa, les entregaban un segundo teléfono para que que sus familiares no sospecharan de que estaban siendo retenidas".
"Además, les decían que había sido gente cercana a ellas, quienes les habían entregado información a esta banda delictual compuesta por sujetos internacionales, entonces que tenían antecedentes completos de ellas, sus bienes, lo habían en sus casas y cuentas bancarias", agregó.
En este contexto, "las víctimas recibían un teléfono con el cual se comunicaban permanentemente con los sujetos. Tengo relatos de víctimas que estaban 4 horas, 5 horas, 9 horas conectados al teléfono con los delincuentes y en paralelo les pedían que no contestaran si las llamaban un familiar u otra persona".
La fiscal Alejandra Godoy dio a conocer que luego de que una de las víctimas entregó todos sus bienes, los sujetos le informaron que la banda "había sido detenida" y le enviaron un video con la supuesta captura. Posteriormente, le dijeron que se trasladara a un cuartel ubicado a cinco horas de Santiago, momento en el que se percata de la estafa.