Debido a la reciente actividad del Volcán Osorno, el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) declaró alerta técnica amarilla para el macizo, ubicado en la Región de Los Lagos.

La decisión de aumentar la alerta técnica de verde a amarilla obedece al "paulatino y constante" incremento de la actividad sísmica asociada a eventos volcano-tectónicos (VT) localizados en el edificio volcánico con profundidades menores a 5 kilómetros.

En ese sentido, el director del servicio, Mario Pereira,  llamó a la comunidad a informarse por los canales oficiales. “Estamos monitoreando el Volcán Osorno las 24 horas. Nuestros especialistas cuentan con tecnología adecuada para el seguimiento de la actividad volcánica. Lo importante es que las diversas instituciones del Sistema de Protección Civil cuentan con información técnica de lo que está sucediendo para ponerla a disposición de la ciudadanía”, aseveró.

Es por este motivo que esta tarde se realizó en dependencias de la ONEMI una mesa técnica encabezada por el Director Nacional (S) del organismo, con la finalidad de analizar los cursos de acción asociados al Volcán Osorno en videoconferencia con el Intendente, Director Regional de Onemi y autoridades de la Región de Los Lagos.

Tras la reunión, se determinó declarar, en relación a Protección Civil, Alerta Temprana Preventiva para las comunas de Puerto Varas y Puerto Octay, lo que implica un reforzamiento de la vigilancia, mediante el monitoreo preciso y riguroso de las condiciones de riesgo y las respectivas vulnerabilidades, además de la activación del Sistema con el fin de actuar oportunamente frente a eventuales emergencias.

¿Qué implica la alerta amarilla?

Según la definición de Sernageomin, el nivel de alerta Amarillo implica “variaciones en los parámetros derivados de la vigilancia que indican que el volcán está por encima de su umbral base y que el proceso es inestable, pudiendo evolucionar aumentando o disminuyendo estos niveles".

En este contexto, pueden registrarse fenómenos como: enjambres sísmicos (algunos de ellos perceptibles), emisión de ceniza, lahares, cambios morfológicos, ruidos, olores de gases volcánicos, entre otros; que pueden alterar la calidad de vida de las poblaciones en la zona de influencia volcánica.

 

 

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