El 2 de enero, la muerte de Paulina Corrotea (40) conmocionó al país al convertirse en el primer femicidio registrado en Chile en el 2026. A los antecedentes que ya se conocían -como por ejemplo que nueve días antes de su fallecimiento había acudido a un recinto asistencial tras otra agresión, este miércoles se sumaron nuevos elementos.

Se trata de una serie de escritos que la propia mujer dejó en un cuaderno, en los que describía de en detalle el calvario que sufría. Esos antecedentes forman parte de la investigación que lleva el Ministerio Público. 

Como imputado en la causa figura su pareja, un hombre de 27 años, quien por orden del tribunal solo puede ser identificado por sus iniciales J.A.D.N. El acusado se encuentra en prisión preventiva, mientras se desarrollan las indagatorias en un plazo de 90 días.

Aislamiento y control desde las primeras semana de relación

Según reveló BioBíoChile, existen tres testimonios que coinciden en que ambos se habrían conocido en marzo de 2025 a través de la aplicación TikTok. De acuerdo con uno de los relatos entregados a la Fiscalía, solo dos semanas después de ese primer contacto, el hombre -quien residía en Rancagua- decidió irse a vivir con la víctima al sector de Tierras Blancas, en Coquimbo.

Ese testimonio fue aportado por una amiga de Paulina Corrotea, quien señaló que el cambio en su comportamiento fue inmediato tras iniciar la relación. Según relató, por instrucción de su pareja la mujer dejó de trabajar en el foodtruck donde se desempeñaba, debido a los celos que él manifestaba por el contacto de Paulina con repartidores durante los despachos.

Después de eso, comenzó a aislarla de su círculo cercano. Paulina Corrotea ni siquiera podía ir a buscar a sus hijos al colegio sin la compañía del sujeto. Además, modificó su forma de vestir, eliminó sus redes sociales y fue obligada a dejar de utilizar su celular.

De esta manera, el contacto de la mujer se redujo exclusivamente a sus dos hijos y a J.A.D.N., quien posteriormente sería el principal acusado de su asesinato. Cabe señalar que según los antecedentes, la mujer también había sufrido violencia intrafamiliar a manos de una antigua pareja.

"Lo amo con todo mi corazón, pero a veces se le pasa la mano"

De acuerdo con lo revelado por el citado medio, varios extractos de los escritos dejados por la víctima dan cuenta del sufrimiento que atravesaba.

A continuación, se muestran algunos de los pasajes contenidos en el cuaderno, identificados por número de hoja:

Hoja número 16:

“Te quiero mucho, pero si tengo que competir por ti, prefiero no ganar para no perderte a ti. Soy todo el amor que merezco recibir. No soy como tú crees que voy a ser como tú quieres. Se vienen grandes cosas y estoy lista para recibirlas”.

Hoja número 40:

“Qué humillante, Dios mío. Yo nunca he sido así con él y él es así conmigo. Le abrí las puertas de mi casa sin nada a cambio y yo recibo golpes e insultos para mí y mis hijos. No sé dónde me metí. Qué dolor que tu pareja te golpee por nada y que diga cosas que no son. Me duele que mis hijos sufran por mi culpa. Soy una verdadera hueona por soportar tanto. Dios mío, ayúdame, por favor. Ya no aguanto tanto. Ningún golpe más, de verdad. Yo no soy un saco de boxeo, a mí me duele todo esto porque mis hijos ven todo y ya viví esto con los [otros] hueas. Ya no quiero más golpes, de verdad, no quiero más golpes. Te lo pido, Dios mío, no más, por favor, no más, te lo pido, Dios mío, no me golpees, por favor”.

Hoja número 66:

"Querido Ángel de mi vida, ya sé que pasamos momentos muy malos y muy maravillosos. Me encanta cuando estamos felices, pero cuando llega la maldad es horrible, porque a veces ambos nos lastimamos y eso no es bueno ni para mí ni para usted ni mis hijos. Ellos sufren bastante por todo esto y no quiero que nos vean de nuevo porque a usted yo lo amo demasiado. Te amo mucho mi amor y si soporto es porque lo amo con todo mi corazón, pero hay veces que se le pasa la mano y tengo que defenderme, pero me duele, y mucho, todo esto".

Hoja número 67:

"Ay qué dolor más grande que tu pareja no te crea nada y que piense que uno hace cosas sabiendo que no es así. Me dio pena y rabia porque quedé sin trabajo por su culpa. ¿Qué haré ahora, dónde sacaré para mis hijos? Yo no importo, pero ellos sí".

Hoja número 68: 

“Muérete. Muérete Paulina no sirves para nada. Eres horrible. Nadie te quiere. Eres bien hueona. Ya no quiero nada conmigo (sic), nada más. Muérete, muérete Paulina”.

La versión del principal acusado: "A lo más nos decíamos hueón"

En su declaración ante la Fiscalía, J.A.D.N. sostuvo que fue él quien trasladó a Paulina Corrotea hasta un recinto asistencial el 28 de diciembre (cinco días antes de que muriera).

En su relato, J.A.D.N. atribuyó los malestares de Paulina a episodios previos de violencia que ella habría sufrido con una expareja, a quien responsabilizó de antiguas agresiones en la cabeza. También negó episodios graves de violencia intrafamiliar en su relación, señalando que las discusiones se limitaban a insultos y empujones esporádicos.

"A lo más nos decíamos hueón, pero sí en una ocasión nos dimos un manotazo principalmente para alejarnos, no para agredirnos", señaló.

"No vamos a desconocer que existía una dinámica de violencia intrafamiliar, pero eso no significa que mi representado sea el responsable de la muerte de la víctima", sostuvo su defensa.

 

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