Un taxista acusado de drogar a sus pasajeros para posteriormente robarles dinero y utilizar sus tarjetas bancarias fue detenido tras una investigación de la Policía de Investigaciones (PDI).
Se trata de Cristian Bobadilla Vigo, ciudadano peruano que, según los antecedentes del equipo investigativo de T13, habría logrado sustraer más de mil millones de pesos mediante un método que tenía como víctimas principalmente a jóvenes que abordaban su vehículo durante la madrugada.
La PDI lo investigaba por 11 casos, aunque existen denuncias relacionadas con robos a pasajeros que se remontan hasta 2018.
Así elegía y drogaba a sus víctimas
El conductor operaba principalmente en sectores bohemios de Santiago, y buscaba pasajeros jóvenes durante la madrugada, preferentemente personas que estuvieran saliendo de fiestas.
Una vez que las víctimas subían al taxi, el hombre les ofrecía cerveza o agua. De acuerdo con la investigación, las bebidas contenían un barbitúrico o droga de sometimiento.
Una vez que sus pasajeros se encontraban bajo los efectos de la sustancia, el acusado se apoderaba de sus pertenencias, dinero y tarjetas bancarias.
Cuatro giros de $250 mil en una sola noche
El mecanismo no terminaba con el robo de las tarjetas.
Los registros obtenidos durante la investigación permitieron observar al taxista realizando diferentes operaciones bancarias con los documentos sustraídos.
En uno de los episodios captados por cámara, el imputado habría realizado cuatro giros de $250 mil en una sola jornada.
Además, según los antecedentes, consultaba desde su teléfono celular las claves bancarias de las víctimas y retiraba el máximo de dinero permitido con cada una de las tarjetas que lograba obtneer.
La investigación sostiene que incluso habría solicitado préstamos a nombre de los afectados.
El rol de trabajadores de una bencinera
El taxista acusado no habría actuado solo: La investigación también detectó la presunta participación de cuatro trabajadores de una estación de servicio de Quinta Normal.
Luego de retirar dinero desde los cajeros automáticos, el conductor acudía al recinto y las tarjetas robadas eran utilizadas para realizar compras ficticias de combustible.
El seguimiento policial permitió registrar cómo uno de los trabajadores le llevaba el dispositivo de pago al taxista para concretar operaciones que podían llegar hasta los $2 millones.
Posteriormente, cuando otros clientes pagaban combustible en efectivo, los involucrados se quedaban con ese dinero y cargaban las ventas a las tarjetas de las víctimas.
Denuncias se remontaban hasta el año 2018
Si bien la PDI comenzó a investigar al conductor a comienzos de este año, los antecedentes recopilados dan cuenta de denuncias por robos a pasajeros desde 2018.
La investigación terminó con la detención de Bobadilla Vigo y de los trabajadores de la estación de servicio presuntamente involucrados. Estos últimos fueron capturados mientras todavía se encontraban cumpliendo su turno laboral.
Los imputados fueron formalizados y quedaron bajo la medida cautelar de prisión preventiva mientras continúa la investigación destinada a determinar el alcance total de los delitos y la cantidad de víctimas.