Una polémica se generó en redes sociales luego de que se viralizaran imágenes del espacio destinado a Chile en el Congreso Mundial de Arquitectura de la Unión Internacional de Arquitectos (UIA), realizado en Barcelona, España. En las fotografías se aprecia un stand completamente vacío, situación que provocó críticas contra el Colegio de Arquitectos de Chile, organismo encargado de la representación del país.

Las imágenes fueron compartidas por usuarios, quienes cuestionaron que Chile no exhibiera ningún tipo de muestra en uno de los encuentros de arquitectura más importantes del mundo.

Colegio de Arquitectos explicó por qué el stand quedó vacío

Frente a las críticas, el Colegio de Arquitectos de Chile publicó un comunicado en sus redes sociales para explicar su decisión.

La entidad señaló que sí participó activamente en el Congreso Mundial de Arquitectura mediante representantes y consejos especializados. Además, indicó que su prioridad fue asegurar la participación institucional del país en la Asamblea General de la UIA.

Según explicó el gremio, el pago de una membresía de 1.500 euros, necesaria para mantener voz y voto en dicha instancia internacional, absorbió los recursos disponibles.

"Esta participación era prioritaria para el Colegio de Arquitectos y demandó recursos que hicieron inviable financiar, adicionalmente, la instalación y operación de un stand durante el Congreso", señaló el organismo en su declaración pública.

El Colegio agregó que su presencia en el evento se concentró en las actividades oficiales y en el trabajo gremial desarrollado durante la cita internacional.

Arquitecta cuestionó la explicación del gremio

La respuesta del Colegio no convenció a parte de la comunidad de arquitectos.

La arquitecta y creadora de contenido Camila Monsálvez, quien difundió su opinión en redes sociales, sostuvo que el problema no era necesariamente económico, sino de planificación.

Según planteó, imprimir material expositivo habría significado un costo reducido y existían alternativas para desarrollar una intervención sencilla que representara al país.

Asimismo, cuestionó que no se realizara una convocatoria abierta para diseñar el espacio, afirmando que probablemente numerosos profesionales y estudiantes habrían estado dispuestos a colaborar, incluso con presupuestos limitados.

La profesional también indicó que era posible conseguir auspiciadores para financiar elementos básicos, como impresiones o maquetas, con el objetivo de evitar que la primera imagen de Chile en el congreso fuera un espacio vacío.

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