El Metro de Santiago ha iniciado una investigación luego de la viralización de videos en redes sociales donde se muestra a personas accediendo a zonas restringidas dentro de los vagones.
Estos accesos, que incluyen áreas entre coches y la cabina del conductor, representan un grave riesgo para la seguridad de los pasajeros y constituyen una infracción a la normativa interna.
Según un comunicado emitido por la empresa, las puertas que conectan los coches y la cabina del conductor deben permanecer cerradas por protocolo, y su acceso está estrictamente prohibido. La manipulación de estos sistemas no solo infringe las normas, sino que también pone en riesgo la seguridad de quienes acceden a estas áreas y de los demás pasajeros.
Expertos en seguridad han criticado una posible falta de fiscalización en el mantenimiento de los coches, especialmente aquellos con más de medio siglo de funcionamiento. Si bien el Metro asegura realizar revisiones periódicas, la aparición de estos videos genera dudas sobre la efectividad de los controles y la necesidad de reforzar las medidas de seguridad.
La situación ha generado preocupación entre los usuarios, quienes exigen mayores garantías de seguridad y una investigación exhaustiva para determinar las responsabilidades y evitar que este tipo de incidentes se repitan. El Metro de Santiago ha reiterado su compromiso con la seguridad de los pasajeros y ha anunciado que tomará medidas para reforzar los controles y evitar accesos no autorizados.