El Huascarán, la montaña más alta de Perú, fue escenario del lamentable suceso que terminó con la vida del estudiante chileno Andrés Regueira, de 21 años, quien sufrió una caída de aproximadamente 900 metros mientras intentaba alcanzar una de sus cumbres.
El joven realizaba su primer desafío internacional junto a otro montañista chileno cuando ocurrió el accidente.
Las complejas condiciones del lugar provocaron que los especialistas tardaran más de dos días en llegar hasta el cuerpo, en un operativo en el que participaron 17 rescatistas.
¿Por qué es tan peligroso subir el Huascarán?
Regueira y su compañero Michael Millán pretendían alcanzar la cima del Huascarán Norte, ubicada a 6.652 metros sobre el nivel del mar.
Se trata de una zona marcada por avalanchas, pendientes pronunciadas y desprendimientos de rocas, factores que dificultaron incluso las labores de los equipos especializados que participaron del rescate.
Consultada por T13, la montañista Paula Cofré Saphier explicó algunos de los principales peligros que enfrentan quienes intentan ascender.
“Tiene unas pendientes súper complicadas, muy empinadas, muy expuestas y también hay mucho desprendimiento de roca”, señaló.
Según explicó, las rocas se encuentran mezcladas con hielo y pueden desprenderse durante el día, por lo que un escalador puede verse expuesto a su caída incluso mientras avanza por la ruta.
La peligrosidad de la montaña no queda reflejada únicamente en el accidente que sufrió el joven chileno: Otro grupo de escaladores peruanos se encuentra desaparecido en el Huascarán desde hace tres semanas.
Compañero tuvo que descender solo durante cerca de 20 horas
Andrés realizaba el ascenso acompañado de Michael y, luego de la caída, su compañero quedó solo en la montaña y debió descender durante cerca de 20 horas hasta conseguir alertar a las autoridades de lo sucedido.
Michael posteriormente relató que, tras dormir apenas dos horas, volvió a ascender para indicar a los rescatistas el lugar donde se encontraba Andrés.
El operativo movilizó a 17 especialistas y el GPS que portaba el estudiante chileno resultó clave para ubicar su cuerpo.
Quién era Andrés Regueira
Andrés Regueira tenía 21 años y estudiaba tercer año de Derecho en la Universidad Católica. Antes había ingresado a la Escuela Naval, donde permaneció durante un año, y posteriormente se incorporó a Bomberos.
Desde pequeño mantenía una estrecha relación con los deportes y la aventura. Practicaba mountain bike, tenía afición por las motos y posteriormente comenzó a especializarse en montañismo, tomando cursos y formando grupos con personas de mayor experiencia.
Tras la recuperación del cuerpo, Cancillería inició las gestiones para su repatriación, mientras los padres del joven viajaron hasta Perú.