Un video grabado al interior de la cárcel Santiago Uno, en el que aparece un interno sometido a una especie de “crucifixión”, se convirtió en uno de los antecedentes de la investigación en torno a los hermanos Rodrigo y Eduardo Pino Sepúlveda, quienes eran objetivo de un presunto homicidio por encargo que pretendía concretarse en San Clemente, región del Maule.

Los hermanos habían sido presentados inicialmente como supuestos empresarios que estaban en la mira de un grupo de cerca de diez personas. Sin embargo, las diligencias permitieron establecer que ambos tenían un amplio prontuario policial; habían salido recientemente de Santiago 1 y se encontraban refugiados en una vivienda de San Clemente.

La investigación de la Fiscalía y la PDI, detallada por Reportajes de Teletrece, apuntan ahora a que el origen de la disputa que terminó con el presunto plan para asesinarlos podría encontrarse precisamente dentro de la cárcel y en el negocio de la droga entre internos.

El video de una “crucifixión” dentro de Santiago 1

El video, que actualmente está siendo investigado y cuyos autores se busca identificar, muestra a un reo siendo sometido a torturas mediante una especie de “crucifixión”. 

Según los antecedentes de la investigación, las imágenes darían cuenta de los posibles métodos de coerción utilizados por los hermanos Pino Sepúlveda contra otros internos del sector que controlaban.

“Una empresa millonaria dentro de la cárcel”

El fiscal Pablo Sabaj, de la Fiscalía Supraterritorial, explicó que detrás de estas disputas existe un negocio especialmente lucrativo: la venta de drogas al interior de los recintos penitenciarios.

“La droga al interior de la cárcel vale mucho más que afuera, por lo tanto un gramo adentro de la cárcel es mucho mejor negocio que vender un gramo en la calle”, señaló.

Según el persecutor, el nivel de ganancias que pueden generar estas actividades permite dimensionar las disputas por controlar determinados sectores dentro de las cárceles.

“A raíz de eso, incluso yo te puedo decir que hay algunas personas que ni siquiera quieren salir en libertad y esta disputa tiene ese origen: una persona sale en libertad, dejando tras de sí una empresa millonaria dentro de la cárcel”, explicó Sabaj.

De Santiago 1 a ocultarse en San Clemente

Tras abandonar la cárcel, Rodrigo y Eduardo Pino Sepúlveda se dirigieron a una vivienda ubicada en una zona rural de San Clemente, buscando algún tipo de protección.

Un informante alertó a la policía sobre el plan y permitió iniciar el operativo que terminó con 10 personas detenidas antes de que se concretara el presunto homicidio.

La investigación estableció incluso que quienes preparaban el ataque habían detectado la presencia de perros agresivos en las inmediaciones. Para facilitar posteriormente su ingreso, habrían decidido envenenarlos, pero cometieron un error: los animales pertenecían a vecinos y no a la vivienda donde estaban los hermanos.

Encontraron múltiples armas en la vivienda

Después de que se conociera la detención de los presuntos sicarios, los hermanos habrían reforzado la seguridad de la propiedad.

“Luego de que saliera la noticia de la detención de estos sujetos, había incrementado su nivel de seguridad. Muchas cámaras, etc...”, explicó el fiscal Sabaj.

La Fiscalía solicitó entonces una orden de entrada y registro ante las sospechas de que el inmueble se encontraba inserto en un contexto delictual.

La PDI allanó posteriormente la vivienda y encontró múltiples armas en su interior. Actualmente, Rodrigo y Eduardo Pino Sepúlveda se encuentran en prisión preventiva. 

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