Las personas que fueron vacunadas contra el coronavirus con dosis para perros en Calama podrían desarrollar "una anafilaxia severa y morirse", aseguró Leonardo Sáenz, médico veterinario y académico de la Universidad de Chile.

El hecho ocurrió en una clínica veterinaria de la comuna nortina, donde el dueño del establecimiento, de iniciales C.P.C, escribió un informe considerando el hecho como un "tratamiento preventivo".

"Científicamente no tiene ninguna validez, absolutamente. Y hay otra cosa, la vacuna Óctuple no solamente tiene antígenos contra el coronavirus, sino que tiene contra otros virus y bacterias más. De hecho, en la formulación hay un par de virus que son bioatenuados, que están vivos, entonces me parece que es una locura. Una torpeza gigante haber hecho esta experimentación", recalcó el especialista.

Sáenz expresó que la situación puede ser bastante peligrosa porque el antídoto no ha sido probado en humanos. "Todos los componentes que están dentro de esa vacuna eventualmente pueden generar efectos secundarios en personas. Está diseñada para la especie canina", dijo.

Además, explicó que el tipo de coronavirus que afecta a los caninos es "totalmente diferente" al de los humanos. "Hay muchos coronavirus en los animales, específicos de aves, felinos, gatos, perros... Tienen la capacidad de ingresar a células de caninos y no de humanos. Por lo tanto, su estructura es diferente", agregó.

"Inmunizados" con vacuna para perro podrían desarrollar anafilaxia severa y morir, señala un experto.

Ahora el Seremi de Salud inició un sumario sanitario contra el médico veterinario.

La autoridad sanitaria, además, multó al veterinario con 180 UTM, acusándolo de incumplimiento grave de normas sanitarias al ejercer ilegalmente la profesión de médico cirujano, al formular pronósticos de manera indirecta. Eso sí, el denunciado apeló a la sanción y aún no se aplica.

Un caso que no es el único, ya que además se constató que la médico veterinaria M.F.M., también fue sorprendida vacunando a humanos con la dosis canina. La mujer reconoció los hechos al momento de la fiscalización, informando que ella misma se había inoculado con el fin de "generar anticuerpos" contra el coronavirus. 

Además hay inoculaciones a terceros. En total se habla de 100 personas que recibieron una vacuna para perros.

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