Con el fin del verano y el inicio de los meses más fríos, comienza también un periodo crítico para la salud respiratoria, en el que aumentan las consultas médicas y las hospitalizaciones por virus estacionales. En este escenario, la protección temprana cobra especial relevancia, sobre todo en personas con mayor vulnerabilidad.
En Chile ya se inició la campaña de vacunación e inmunización de manera anticipada, una estrategia que busca adelantarse al aumento de virus respiratorios que se produce durante el otoño e invierno. Esta medida cobra especial relevancia considerando que en los últimos años se ha observado una circulación viral más temprana, lo que hace fundamental que las personas más vulnerables cuenten con protección antes del peak de contagios.
"La vacunación es la herramienta preventiva fundamental para los grupos de riesgo, ya que permite reducir significativamente la probabilidad de hospitalización y complicaciones graves. Hoy es clave que estas personas no esperen al invierno para inmunizarse", señala el doctor Pedro Astudillo, broncopulmonar infantil de Clínica Indisa.
Vacunación anticipada: Los grupos de mayor riesgo que no deben esperar
Entre los principales grupos de riesgo se encuentran:
- Las personas de 60 años y más.
- Pacientes con enfermedades crónicas; como patologías respiratorias, cardiovasculares o metabólicas.
- Embarazadas, niños y niñas desde los seis meses.
- Personal de salud y quienes cumplen funciones de cuidado.
Estos grupos son particularmente susceptibles a desarrollar complicaciones severas que pueden requerir hospitalización e incluso poner en riesgo la vida.
Prevención antes del invierno
Actualmente, la campaña contempla distintas herramientas de protección, incluyendo vacunas contra los principales agentes infecciosos de la temporada: influenza, COVID-19, neumococo, coqueluche para embarazadas y Virus Respiratorio Sincicial (VRS) para lactantes. En el último caso, deben ser llevados a inmunizar a los niños que nacieron desde el 1 de octubre de 2025 hasta el 28 de febrero de 2026, para reducir el riesgo de hospitalizarse y eventualmente de morir.
Estas medidas permiten enfrentar de manera integral la circulación de virus y bacterias durante la temporada invernal, reduciendo riesgos tanto a nivel individual como comunitario.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y estudios internacionales, la vacunación oportuna puede reducir significativamente las hospitalizaciones y complicaciones graves asociadas a estas enfermedades en poblaciones vulnerables, especialmente cuando se administran antes del periodo de mayor circulación viral.
Los especialistas recuerdan que, además de la vacunación, es importante mantener medidas preventivas como la ventilación regular de espacios cerrados, la higiene de manos, el uso de mascarilla en caso de presentar síntomas respiratorios y evitar asistir a lugares concurridos si se tienen síntomas de resfriado o gripe.
Destacar que la vacunación no solo protege a quienes la reciben, sino que también contribuye a disminuir la circulación de virus en la comunidad, lo que resulta clave para proteger a las personas más vulnerables y evitar una mayor presión sobre la red asistencial.
Finalmente, el llamado es claro: las personas que pertenecen a grupos de riesgo deben priorizar su vacunación durante este período de transición entre el verano y el otoño. Anticiparse es una de las medidas más efectivas para enfrentar de mejor manera la temporada respiratoria y prevenir complicaciones de salud.