La fuerte caída del precio del petróleo ayer provocó un shock en las economías de todo el mundo. Las bolsas cayeron estrepitosamente, y las monedas perdieron su valor respecto al dólar, poniendo nerviosos a inversionistas, economistas y empresarios. El planeta entero quedó en calidad de alerta, sobre todo quienes también producen crudo (a un costo bastante mayor) y cuyas exportaciones se ven inmediatamente afectadas por la determinación saudí de bajar producción y precios. Algo que afecta sobre todo a países como Ecuador, Colombia o México, cuyos gobiernos dependen de los ingresos del petróleo para concretar sus distintas agendas.

Para los estadounidenses, ayer fue un lunes negro: el peor día desde la crisis de 2008, con su indicador de las 500 mayores empresas, el S&P 500, cayendo 7,6%, si bien hoy cae con moderación. Pero el petróleo a un precio menor impacta otras industrias. Partiendo por los productores de shail oil –petróleo no convencional- cuya actividad es muchísimo más costosa. 

Si bien, el precio del petróleo hoy se recuperó hay incertidumbre si la caída puede regresar. Porque ese escenario, de precios bajos, deja a estas empresas en una situación muy delicada. Tanto que varias podrían llegar a quebrar, dice un analista económico, que recalca que este sector, si bien no impacta por la cantidad de empleo que genera, ha sido clave para hacer de Estados Unidos un país menos dependiente a productos importados.   

El escenario no le conviene a nadie. Tampoco a Arabia Saudita, que con los precios antiguos tenía mucho mejor margen, y bajo ese escenario permitía que los gobiernos tengan un espacio para cobrar un nivel de impuestos bajísimo. Si los precios bajan, en cambio, se haría insostenible mantener esos beneficios. 

Ayer muchos vaticinaban que las noticias llegadas desde Arabia Saudita podían ser beneficiosas para aquellos países importadores de crudo, como Chile. Pero finalmente no fueron demasiado buenas. Porque si bien es efectivo que podría generarse una reducción de los precios del petróleo, en Enap se tomaron las cosas con calma. Primero, porque en el país existe el mecanismo de estabilización de los precios del petróleo, el MEPCO, que compensa por ley, de manera que las alzas no sean tan duras, y las bajadas no sean tan grandes. “Esto es igual que tomarse una pastilla para la depresión, permite no tener bajones tan grandes, ni tan buenas ganancias”, explica un ejecutivo de la petrolera.  

Con todo, desde ENAP proyectan una eventual caída de 6 pesos esta semana, y con seguridad otros 6 la próxima, aunque es clave seguir el comportamiento del tipo de cambio, que puede compensar y afectar esa disminución, porque una parte es el precio de la materia prima, y otra es la moneda con que se compra, que es el dólar. Si este continúa alto, podría amortiguar cualquier caída del precio del crudo. 
En este escenario tan volátil, los países están atentos a todos los indicadores. “En Chile es importante ver el comportamiento del petróleo, pero como exportadores de cobre, también nos importa que pase con el mineral, que ayer también se desplomó”, es en comentario cauteloso de un analista económico.

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