No sólo los tenedores de bonos de Alsacia están complicados con el incumplimiento de las obligaciones de uno de los principales operadores del Transantiago.

Los proveedores de la firma también están monitoreando de cerca la situación, ya que si bien no han caído aún en incumplimientos de pagos, podrían enfrentar problemas en las próximas semanas.

Por esta razón, el gerente general de Copec Combustibles, Lorenzo Gazmuri, se reunió hace un par de horas con el ministro de Transportes, Andrés Gómez-Lobo para plantear su preocupación por lo que pueda suceder con Alsacia.

“La reunión fue solicitada por Copec, a través de plataforma ley del lobby, para hablar de múltiples temas, incluyendo lo que implica la reestructuración que está pidiendo SuBus, los alcances de la nueva ley de insolvencia y re-emprendimiento y las leyes sectoriales de transporte que garantizan la continuidad operativa de los servicios”, explicaron en el ministerio.

Subus: El problema de Transantiago es estructural y no depende exclusivamente de los operadores

No sólo de SuBus está preocupada Copec, la firma es la proveedora de combustible de Alsacia. De hecho tiene estaciones de carga dentro de sus terminales. La compañía del grupo Angelini opera con Alsacia, créditos que son operados por la aseguradora Continental.

Esta última empresa ya le planteó a Copec que habían tomado la decisión de no seguir asegurando los créditos con los operadores del Transantiago, razón por la cual Copec ya habría planteado a las compañías que estaba en una situación complicada para seguir siendo proveedor de combustible.

Los bonistas tienen la palabra

El otro frente abierto para Alsacia es lo que sucederá con los bonistas, tras anunciarles este miércoles que no pagaría la cuarta cuota de un bono emitido en Estados Unidos.

Tras este incumplimiento Alsacia está en manos de ellos, ya que tienen el derecho a actuar para poder proteger sus acreencias, y esa actuación los puede llevar a dar pasos para hacer valer las garantías sobre los buses, terminales, derechos de la concesión y acciones de la firma, es decir, la empresa completa está en manos de ellos.

Hay mucho en juego, y todo dependerá de si el gobierno se abre o no a tener discusiones tendientes a resolver su situación.

Alsacia está negociando con los bonistas que le den 90 días para tratar de llegar a una mesa negociadora con el gobierno. Si eso no ocurre los acreedores harán uso de sus derechos.

Compleja situación, dado que hoy el ministro de Transportes se pronunció, sin alterar su discurso de los últimos días. “No porque un operador opere mal y, por lo tanto, tenga menores ingresos y entre en problemas financieros, nosotros los vamos a rescatar”.

Los tenedores de bonos están haciendo todos los esfuerzos para llegar a un acuerdo con el gobierno. Para ello el mensaje que se ha dado es claro: Si no se llega a una solución, el gobierno de Chile dejará de contar con el apoyo de inversionistas extranjeros para los próximos procesos de licitación del transporte público, lo cual ocurrirá en 2018.

Dentro de los tenedores de bonos se encuentran varios fondos internacionales importantes. Hay un fondo de pensiones del Estado de California, fondos de inversión como JP Morgan, Asset management, Nomura, y varios hedge fund.

Ya todo para el CIADI

Adicionalmente, los accionistas de la empresa ya anunciaron en carta a la presidenta Michelle Bachelet que iniciaron los primeros pasos de proceso arbitral. Ahora viene un periodo denominado de buenos oficios.

Tras ello, los representantes de Alsacia se reunieron con el director de Direcon, Andrés Rebolledo y el asesor de cancillería, Carlos Portales. Se comprometieron a que la próxima semana darán una respuesta a la compañía.

Si no hay humo blanco, Alsacia formalizará la demanda contra el Estado de Chile ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI).

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