En Chile, un estudio del Banco Central plantea que el crowdfunding ha ido en aumento de manera constante. Y en efecto, hasta el año 2016, se han conseguido más de 180 millones de dólares. Por lo mismo, FINTECHILE  - asociación naciente que busca fomentar y fortalecer las Políticas públicas y regulación de empresas financieras tecnológicas; el desarrollo y atracción de talento; la atracción de capitales e inversiones; y el uso de servicios de empresa- se ha manifestado al respecto, puesto que varias empresas de crowfunding pertenecen a sus filas, como Broota, Becual, RedCapital y Cumplo, quienes entienden e impulsan la generación de un marco regulatorio en nuestro país para este tipo de financiamiento.

QUÉ ES CROWDFUNDING

Primero es necesario entender bien de qué se trata un Crowdfunding. Básicamente, es un financiamiento colectivo, personas que se financian a través de una red de personas para conseguir dinero u otros recursos para un proyecto o propósito. Existen 4 categorías: basado en acciones (se recibe participación de la empresa); basado en recompensa (a cambio de dinero se da una recompensa); basado en donaciones (se da dinero a una causa en la que se cree); y basado en deuda (se presta dinero a un tipo de interés).

Cabe destacar que -según el último informe de la Universidad de Cambridge sobre financiamiento alternativo- Chile es el segundo país de América (incluyendo a Canadá y EEUU), en montos transados, con un total de 92,9 millones de dólares.

Existe un impacto directo de este tipo de modelo en las PYME, ya que a través de un crowdfunding pueden financiarse para hacer crecer sus emprendimientos, a través de inversionistas que aumentan su rentabilidad, siendo un aporte tanto a nivel de negocios como social, porque finalmente se entrega una alternativa de acceso donde antes no existía.

Es así como la inversión con sentido se ha convertido en una tendencia a nivel mundial.

REGULACIÓN

La publicación del Estudio del Banco Central “Desarrollo del crowdfunding en Chile”, realizado por el experto del BC, Iván Abarca, detalla que a diciembre de 2016 en el país se habían transado $116,6 mil millones mediante estas plataformas, para 6.382 proyectos concentrados principalmente en préstamos a empresas (96% de los montos y 85% de los proyectos). De esas últimas transacciones, el documento observa una tasa de interés promedio anual del 13,4% nominal, aunque esta cifra debe ajustarse a las comisiones de la plataforma.

De hecho, Joaquín Cortez, presidente de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) planteó cuando asumió su cargo en marzo que “nos interesan las Fintech. Lo que queremos es básicamente facilitarlas en vez de asesinarlas”.

Es lo mismo que plantean desde FINTEChile, que está de acuerdo con generar un marco regulatorio que valide totalmente el accionar del Crowdfunding en nuestro país, como lo que sucede en México e Inglaterra, que ya cuentan con una Ley al respecto.

La idea es que se entreguen las condiciones justas a este tipo de financiamiento. “Somos pro regulación, porque ésta protegerá a los inversionistas y las PYMES”, aseguran desde Cumplo, Broota, RedCapital y Becual.

En esta línea, ya se han realizado acciones, como por ejemplo, acercamientos con el MinEcon y el BID, además de reuniones con parlamentarios que están sobre el tema. Por su parte, desde Broota explican que “aunque manejamos menos cantidad de dinero y representamos un 1% o 2% del total del mercado del factoring, el crowdfunding sí es relevante dentro de las inversiones en etapa temprana del país”.

Si se va a regular, la idea es que vaya hacia un modelo sandbox, ya que hay que tratar distinto a las empresas dependiendo del tamaño. No es lo mismo que se acerque una gran empresa a un banco para transar x cantidad, que un proyecto de emprendimientos”, finalizan.

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