El candidato presidencial argentino por el Frente de Todos, Alberto Fernández, aseguró hace algunos minutos que el país no caerá en default si él gana la presidencia en octubre y se definió, una vez más, "muy crítico" de aplicar el cepo cambiario. 

En el marco del seminario Democracia y Desarrollo, en el que además está presente el Presidente Mauricio Macri, Fernández se refirió a la deuda que contrajo el actual gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y que ha sido foco de preocupación de los inversionistas desde el triunfo del candidato peronista en las elecciones primarias del 11 de agosto. 

"Argentina no tiene ninguna posibilidad de caer en default si soy presidente", dijo. "Es cuestión de sentarse a negociar".

Sobre la inflación y los precios de los alimentos básicos, el aspirante presidencial volvió a diferenciarse del exsecretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, e indicó: "Por enésima vez digo que lo último que haría sería copiar algo de lo que hizo Moreno. Creo que le hizo muchísimo daño a Argentina".

El exjefe de gabinete de Néstor Kirchner también se refirió al Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec): "Es el termómetro de la economía, no hay que enojarse con el termómetro, hay que ver porque tenemos fiebre. Creo que en un momento se enojaron y fue un error. Tenemos un Indec que funciona con independencia y cuenta lo que nos pasa".

Cepo cambiario

"Yo fui muy crítico del cepo y sigo siéndolo. No fue una buena solución. El cepo es como poner una piedra en una puerta giratoria: nadie sale pero nadie entra. Eso fue lo que nos pasó", indicó.

Explicó que esa decisión, tomada por el gobierno de su compañera de fórmula, Cristina Kirchner, se tomó "porque estábamos en un punto de asfixia". "No había la cantidad de dólares necesarios para la demanda en Argentina. Eso mismo le pasó a Macri y cuando le pasó, tomó deuda y así estamos", dijo.

Y agregó: "Las dos formas no son buenos mecanismos para resolver el problema. Tenemos que ver cómo lo vamos a resolver".

De hecho, Fernández insistió: "Ni cepo ni deuda". También habló sobre la decisión del exministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, de derogar una norma que el kirchnerismo había copiado a Chile que decía "que para evitar el juego de los capitales golondrinas y la especulación financiera, cada 100 dólares que entraban, 30 debían quedar depositados en el banco".

Consideró que la derogación llevó a la peor parte de la crisis trasandina. Para ponerle freno a la situación, pidió un enorme acuerdo: "empresario, sindicatos, Estado, donde cada uno haga su parte".

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