María Victoria Martínez

La semana partió con el repunte de las plazas mundiales luego de  que los resultados de las encuestas daban por ganadora a Hillary Clinton. Sin embargo, el guión de la historia se dio vuelta intempestivamente la madrugada del miércoles, cuando Donald Trump se impuso como presidente electo.

A partir de ese minuto las bolsas se desplomaron, el Nikkei llegó a cerrar con una caída de 5,6% y los futuros de Wall Street perdían más de 4%. Eso hasta que salió a hablar Trump con un tono más templado, bajando el nivel de ansiedad de los mercados y logrando que las bolsas europeas y Wall Street se dieran la vuelta.

De ahí hasta ahora los mercados han estado volátiles y pareciera que el efecto Trump perdió intensidad. Las bolsas asiáticas terminaron la jornada de este viernes levemente al alza. De este modo, el índice CSI 300 aumentó un 0,66%, el Shanghái Composite subió un 0,78% y en cuanto a Japón, el índice Nikkei 225 avanzó 0,18.

En tanto, en Europa las bolsas cerraron en terreno mixto. El FTSE 100 y el Ibex cayeron 1,42%, el CAC -0,80%. El Dax lo hizo en terreno positivo, con un alza de 0,39%.

Los bonos  a la venta

Debido al anuncio de Trump de incentivar fuertemente la inversión a través de un mayor gasto en infraestructura y bajos impuestos, a lo que se agrega más de un 80% de probabilidad de alza de tasas en diciembre; se ha desencadenado una venta masiva de bonos.  

El fenómeno se explica, porque hay dos maneras de financiar el mayor gasto fiscal anunciado por el próximo mandatario: través de impuestos o con deuda. “Como posiblemente  nos enfrentemos a un escenario de reducción de impuestos, va a haber un incremento en la deuda. De esto modo, es probable que él (Trump) tenga que emitir mayor cantidad de bonos o emitir deuda para financiar ese gasto.  Eso es lo que está llevando al mercado a suponer que el próximo año, como van a haber emisiones importantes, los bonos van a tender a caer por mayor oferta”, dijo el economista jefe BICE Inversiones de Sebastián Senzacqua.

En cuanto a las divisas emergentes, el peso mexicano continúa a la baja por preocupación de inversionistas ante las anunciadas políticas proteccionistas que adoptaría Trump en sus primeros 100 días de gobierno y que podrían afectar directamente a México.

El cobre continua al alza, en línea con las promesas de inversión en infraestructura y disminución de los impuestos que aumentarían la inversión en Estados Unidos.  El peso chileno, en tanto, “se desacopla del movimiento del resto de las monedas de economías emergentes. La fuerte alza en el precio del cobre ha moderado las presiones despreciativas para la moneda local provenientes desde el escenario externo”, explicaron los analistas de Banco BCI.

Una semana que a mitad de camino cambió su trayectoria, y que se sumergió en el inicio de un periodo de volatilidad hasta que Trump muestre sus cartas y defina su equipo económico.

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