Hasta en el jardín de la embajada chilena en China -hoy convertida en bodega- están guardados los insumos médicos comprados en ese país por el sector privado, encabezado por la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC) o donados por empresas chinas con vínculos comerciales con Chile.

El embajador de Chile en Beijing, Luis Schmidt tiene acondicionada la embajada en la capital china -territorio chileno- como una gran depósito transitorio para almacenar respiradores mecánicos, mascarillas, pruebas para detectar coronavirus, y otros insumos que serán enviados en dos viajes de aviones Fach a Santiago.

La ruta y fecha se mantiene en reserva para evitar que los equipos sean requisados en algún punto del viaje, ya que, como dijo el ministro de Salud, Jaime Mañalich, la pandemia ha generado "una guerra" por los insumos médicos en todo el mundo.

A medida que crecen los contagios y se dispara el gasto en material sanitario, las mascarillas, guantes, respiradores y pruebas, entre otros, comienzan a escasear y han sido requisados, subastados al mejor postor o robados en el mundo.

Precios disparados

A diario, el embajador conversa al menos tres veces con el presidente de la CPC, Juan Sutil, para coordinar las compras, especialmente de los ventiladores, que ya son 441 y se espera llegar a los 500 equipos para enviarlos a Chile.

Schmidt ha logrado conseguir equipos gracias a su conocimiento del gigante asiático, donde además de ser embajador dos veces ha viajado constantemente como presidente de la SNA. Eso ha sido clave para ir a comprar directamente a las fábricas, ya que debido a la falta de stock los precios se disparan de un día a otro.

Hoy están apilados en la embajada junto a los respiradores, 200 mil reactivos, 700 mil PCR, guantes, mascarillas y elementos de protección para personal de salud.

En China, los ventiladores médicos se venden por entre US$ 18 mil y US$ 70 mil y con los 500 que espera adquirir la CPC, junto a los otros insumos, se esperan destinar entre US$ 15 millones y US$ 20 millones.

La idea es evitar Europa

Al más puro estilo de agentes secretos se prepara la hoja de ruta para el traslado de los insumos desde China. Se trata de un primer embarque que llegará a Chile la próxima semana y cuya partida se mantiene en estricta reserva.

Como referencia se tiene la ruta que la semana pasada realizó el embarque de la fundación Luksic con mascarillas y otros elementos que cruzó desde Beijing a Santiago vía Nueva Zelanda. Pero esa no es la única ruta posible, hay otras dos alternativas que se tienen planificadas por Australia o Sudáfrica. La idea es evitar Europa.

Incluso se espera que el traslado de los insumos al aeropuerto de Beijing, de donde saldrá el cargamento, se haga en autos del personal de la embajada y en un horario de poco tráfico.

Publicidad