El presidente de la Comisión para el Mercado Financiero, Joaquín Cortez, realizó una presentación ante la comisión de Trabajo de la Cámara sobre las mociones parlamentarias para nuevos retiros de fondos de pensiones y anticipos de rentas vitalicias.

Cortez expuso que el eventual adelanto en el pago de pensiones de rentas vitalicias implicaría una caída significativa en el patrimonio de las compañías de seguros de vida, la que podría ir desde los US$ 925 millones en caso de un anticipo del 10%, hasta los US$ 26.574 millones si se concreta un anticipo del 100% con la fórmula propuesta. Esta última cifra representa unas 5,28 veces el patrimonio neto de la industria.

El regulador subrayó que las mociones de adelanto de rentas vitalicias introducen riesgos para el cumplimiento de los compromisos adquiridos por las compañías con los más de 600 mil pensionados, 2,5 millones de personas que tienen contratado un seguro de vida y más de 7 millones de personas que poseen coberturas complementarias de salud.

Un segundo efecto se observaría por los efectos de los retiros desde los fondos de pensiones sobre el seguro de invalidez y sobrevivencia (SIS), que beneficia a los cotizantes de la AFP y cuya cobertura es provista por las compañías de seguros.

La disminución de los saldos de las cuentas de capitalización individual tiene efectos sobre el monto del aporte adicional que deben hacer las compañías de seguros en función de la cobertura del SIS.

El costo para las compañías por el mayor gasto por este aporte adicional va desde los US$ 19 millones (para las mociones que autorizan un retiro del 10%) hasta los US$ 850 millones para el retiro total. Estos efectos pueden llegar a representar hasta un 17,8% del patrimonio neto de la industria.

Cortez alertó que los cambios constitucionales tendrían efectos sobre la certidumbre jurídica del mercado, en un contexto donde ya hay recursos legales presentados tanto ante la justicia local como en contra del Estado de Chile frente al CIADI, tras la aprobación del primer anticipo de rentas vitalicias.

Agregó que los anticipos podrían traducirse en alzas adicionales a las primas cobradas a personas y empresas, así como eventualmente en el cierre de ciertas líneas de seguros.

Una reducción en la oferta de seguros, dijo Cortez, disminuirá las opciones de asegurarse contra riesgos importantes, restando capacidad de resiliencia económica a la población.

Además, hizo hincapié en los efectos de la venta masiva de activos financieros que generarían los adelantos, traduciéndose en alzas en los costos de financiamiento vía bonos, con impactos relevantes en la reactivación económica.

No se puede descartar, manifestó, que las empresas de mayor tamaño sustituyan esta deuda con crédito bancario, reduciéndose así el espacio de financiamiento para las PYME. 

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