Bloomberg

Al abrir su discurso sobre el presupuesto en el Parlamento el miércoles, el ministro de Finanzas Philip Hammond dijo que la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria ahora prevé un crecimiento económico en 2018 del 1,4 por ciento, comparado con el 1,6 por ciento pronosticado en marzo, a consecuencia de los datos de productividad revisados ​​y los vientos en contra causados ​​por la votación de Gran Bretaña para abandonar la Unión Europea.

Se prevé que el crecimiento será más bajo de lo previsto e inferior al 2 por ciento en todos los años hasta 2021.

El anuncio de fondos para abandonar la Unión Europea muestra que ha cedido a las demandas de los grupos del gabinete partidarios del Brexit para que haya dinero disponible con el fin de que el Reino Unido pueda retirarse de las conversaciones de divorcio.

También conviene destacar que en marzo de 2016 —antes del referéndum sobre el Brexit— la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria pronosticó un crecimiento mucho más saludable, del 2,2 por ciento en 2017 y del 2,1 por ciento en 2018.

"Estamos decididos a garantizar que el país esté preparado para todos los resultados posibles", dijo Hammond. "Estoy listo para asignar más sumas si es necesario".

El gobierno de May se ha visto sacudido por las renuncias, las rebeliones y los lentos avances en las negociaciones del Brexit, y Hammond buscó adoptar un tono optimista y al mismo tiempo limitar el gasto para ajustarse a la nueva realidad económica.

El ministro rompió con el precedente reciente al no dar números detallados sobre el endeudamiento en los próximos cinco años. Destacó los años en los que el endeudamiento neto se ha revisado a la baja, pero pasó muy por encima de los años de aumento que harán que el Reino Unido solicite préstamos por valor de 29.000 millones de libras adicionales para 2022.

Historial de fracasos

"Es un historial de fracasos, y se prevé que quedan más por venir", dijo el líder del Partido Laborista de oposición, Jeremy Corbyn, a los parlamentarios, recordando a Hammond que su gobierno había dicho que acabaría con el déficit para 2015, y que ahora prometía el 2025. "Condiciones salariales pésimas, crecimiento lento y aumento de la pobreza, y el ministro tiene la cara de llamar a esto una economía fuerte", dijo.

El presupuesto coincidió con un momento particularmente delicado en las conversaciones del Brexit, ya que May se prepara para hacer una oferta mejorada sobre lo que pagará el Reino Unido para salir del bloque, y ambas partes están involucradas en diplomacia de alto nivel para tratar de lograr un avance importante en una cumbre decisiva que se celebrará en diciembre en Bruselas.

Aunque la capacidad de Hammond de ofrecer obsequios populistas para recuperar el apoyo perdido en las catastróficas elecciones de junio estaba limitada, dijo que habrá 3.750 millones de libras adicionales para el Servicio Nacional de Salud el próximo año y que financiará cualquier acuerdo del Secretario de Salud Jeremy Hunt para aumentar el salario de los enfermeros.

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