Por: Carla Alonso y Guillermo Navarro

En su primera visita oficial como superintendente de Pensiones, Osvaldo Macías asistió hoy junto al ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, a la comisión investigadora que estudia la fusión de las AFP Cuprum y Argentum.

Al salir de la comisión, Valdés recordó que fue invitado a dicha comisión por segunda vez. “Vinimos desde el ministerio de Hacienda con algunos antecedentes adicionales que se han ido acumulando durante este tiempo”, dijo, destacando que el más importante de esos antecedentes es la resolución que tomó la Superintendencia de Pensiones, en la que el superintendente del ramo determinó que no iba a anular las fusiones realizadas.

En la comisión hubo discusiones de distintos tipos, detalló Valdés, pero advirtió que lo más importante es lo que diga la superintendencia. “He defendido todo el tiempo la independencia de los organismos técnicos que supervisan y en particular en este caso la Superintendencia de Pensiones”.

Uno de los "pinponeos" que tuvo el ministro en la comisión fue cuando comentó a modo de pregunta, antes de su exposición, “¿cómo habría sido para los afiliados de Cuprum estar en una AFP controlada por el grupo Penta?”. El diputado DC Fuad Chaín, uno de los más duros en emplazar a las autoridades presentes, respondió a Valdés que el grupo había salido antes de la propiedad de la AFP.

Consultado sobre el trabajo que realizó la ex superintendenta del ramo, Tamara Agnic, el ministro indicó que “el tema es muy discutible”, como lo señala la resolución del actual superintendente, “se siguió un camino en esa fusión logrando un resultado final que era, de acuerdo a la nueva resolución, perfectamente lograble con un camino más simple. Y que fue el mismo camino que los propios supervisados solicitaron. Creo que habiendo caminos más simples, sería más fácil tomar el camino que este superintendente dice que se podría haber tomado”. Valdés añadió que lo relevante de la resolución, “aún cuando existan caminos más idóneos, es que la certeza jurídica y el principio de buena fe deben ser respetados”.

El superintendente de Pensiones, Osvaldo Macías, se referió a la decisión de no dar luz verde a un proceso que invalidara la fusión. “Nuestro análisis concluyó que no era procedente debido a que las administradoras de fondos de pensiones (AFP) habían actuado por instrucciones expresas de la superintendencia (…) y el camino que ellas mismas habían propuesto al principio era el más idóneo. La superintendencia no lo aceptó, dio una instrucción distinta y hacer un proceso que invalidara las fusiones habría significado afectar la confianza legítima y la certeza jurídica”.

Macías se refirió también a las lecciones que deja este caso. “La Contraloría lo dice en sus dictamenes, que recomienda al legislador que en los procesos de transformación de AFP se legisle y se aclaren los procedimientos. Compartimos completamente esa apreciación y justamente esa diversidad de criterio se origina porque la legislación no es clara”. En este sentido, adelantó que “una modificación legal haría mucho más precisa la normativa y evitaría sucesos como los que hemos vivido durante estos siete meses que ha sesionado esta comisión".  

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