En medio de la tensión entre Chile y Argentina por las Malvinas, el canciller trasandino, Pablo Quirno, le puso paños fríos a esta polémica, aunque aseguró que hay sectores chilenos que quieren hacer pelear a los dos países.
En paralelo a estas fricciones diplomáticas, este miércoles se reunió el embajador del Reino Unido en Chile, David Concar, con el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich.
La polémica se encendió por el buque chileno que va a zarpar desde Punta Arenas hasta las Islas Falkland en noviembre próximo, una ruta comercial que ha estado suspendida desde 2011 y que ahora se pretende volver a reanudar.
El canciller argentino se tuvo que referir a este tema para poner paños fríos a esta situación y aclarar cuál es la postura de Argentina respecto del buque chileno.
"Toda ayuda logística que tenga que ver con la explotación de nuestros recursos naturales en Malvinas, Chile siendo consecuente a lo que es su posición y la de todo el continente de alguna manera también, no va a ser parte de ese juego", expresó Pablo Quirno al comentar que —según su apreciación— ciertos sectores de este lado de la cordillera estarían intentando "hacer pelear" a ambos países.
Por su parte, el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, comentó que "todo el tránsito que hagan buques entre Chile y Argentina tienen una regulación en torno a los tratados que han firmado ambos países y también el derecho internacional. Por lo tanto quisiéramos valorar que la intención del canciller es reforzar que la relación entre Chile y Argentina está en un muy buen momento, goza de buena salud, y por lo tanto nos ceñimos a esa voluntad que ha sido permanente de parte del Gobierno argentino".
El pasado martes Argentina anunció que va a recurrir a la Corte Internacional para impedir que haya una explotación petrolera británica en Islas Malvinas. En ese sentido van las declaraciones del canciller argentino al anunciar que si Chile no va por esa línea, de la explotación petrolera en las Malvinas, las reglas no cambian.
Es decir, según se desprende de sus palabras, esta embarcación que tiene fines comerciales no va a ser interceptada por Argentina ni impedido su tránsito por la Armada del país vecino, como había manifestado previamente el presidente de la Liga Naval Argentina, Fernando Morales, al decir que el buque podía considerarse como una embarcación no inocente y que podía ser detenido.
"No debería tener problemas"
Pablo Cabrera, quien fue embajador de Chile en Reino Unido, Rusia, China, entre otros, y subsecretario de Marina durante el Gobierno del expresidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle, actualmente consejero asesor del Centro de Estudios Internacionales de la Universidad Católica (CEIUC), abordó este escenario en conversación con T13.cl y adelantó que "no debería haber problemas", detallando cómo se origina la controversia.
"Yo creo que más que atenerse a las discusiones públicas, a las interpretaciones, hay que analizar bien el contexto del viaje, esta travesía, y de qué se trata y por qué podrían existir algunas dificultades. Ateniéndose a la legislación vigente, no debería tener problemas, más allá de la apreciación que pueda tener el Gobierno argentino de calificarlo como un acto que pudiera tensionar las relaciones, dado el momento que está viviendo Argentina en su vinculación con Gran Bretaña respecto de las Malvinas", afirmó.
Sobre cómo se origina esto, el exdiplomático apuntó a un decreto argentino que se desprende de una resolución acordada en el Mercosur en 2011, el cual establece "que todo buque que transite entre puertos argentinos y puerto de las Islas Malvinas, o atravesar aguas jurisdiccionales argentinas en dirección a las Malvinas, debe solicitar una autorización".
"Esa normativa estaba diseñada para interceptar y sancionar a buques vinculados a la explotación de hidrocarburos o pesca ilegal", complementó.
Esto generó que muchos buques evitaran el paso para no ser sancionados o recibir un llamado de atención. Sin embargo, el tránsito de mercaderías, como sería el caso del buque chileno, no entraría en esa categoría y por eso no debería experimentar inconvenientes.
Las reacciones en Chile
El senador Rodolfo Carter, presidente de la Subcomisión de Presupuestos de Defensa Nacional, sostuvo que ante la posibilidad de que Argentina confisque el buque de carga que inaugurará la ruta Punta Arenas-Malvinas el 10 de noviembre, Chile tiene que evitarlo adoptando una posición muy firme. "En el minuto en que se confisque ese barco, se empieza a configurar lo impensable", señaló.
"El comercio con las Islas desde Punta Arenas no puede ser prohibido por Argentina. Para eliminar suspicacias, Argentina debe eliminar el Decreto 457 y abandonar toda aspiración a una administración conjunta del Estrecho", planteó el senador independiente Rojo Edwards.
"Simplemente que las autoridades argentinas respeten los tratados vigentes. No se trata de ser belicista, todo lo contrario, sólo se trata de que se respeten los tratados", expresó por su parte el diputado Nelson Venegas (PS).
Finalmente, el senador Iván Moreira (UDI) comentó que el canciller argentino ha ratificado "las buenas relaciones entre Chile y Argentina y que esperamos se traduzca en hechos".
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