La aprobación de la megarreforma impulsada por el Gobierno abrió un nuevo escenario de tensión política en Chile. Tras su despacho desde el Senado, la iniciativa enfrenta dos miradas contrapuestas: desde La Moneda destacan sus efectos esperados en inversión, empleo y reconstrucción, mientras la oposición cuestiona parte de su contenido y prepara acciones ante el Tribunal Constitucional.

El proyecto continuará ahora su tramitación en la Cámara de Diputadas y Diputados, donde se definirá si avanza directamente hacia su promulgación o si deberá pasar a una comisión mixta en caso de que existan diferencias con las modificaciones realizadas por la Cámara Alta.

La votación en el Senado terminó con un respaldo estrecho: 26 votos a favor y 24 en contra, resultado que fue interpretado por el oficialismo como una señal política relevante, aunque desde la oposición apuntaron a la falta de acuerdos durante la discusión legislativa.

Oposición cuestiona efectos de la megarreforma y anuncia recursos ante el TC

Desde los sectores opositores al proyecto surgieron críticas principalmente vinculadas al impacto tributario, ambiental y municipal de la iniciativa.

Los senadores Claudia Pascual y Alfonso de Urresti anunciaron la presentación de requerimientos ante el Tribunal Constitucional, argumentando que algunas disposiciones podrían presentar problemas legales.

Entre los puntos cuestionados se encuentra la denominada “invariabilidad tributaria”, además de normas relacionadas con materias ambientales. En este último ámbito, parlamentarios opositores criticaron la posibilidad de devolución de recursos asociados a gastos realizados en casos donde existan revocaciones de resoluciones ambientales, calificando esa medida como regresiva.

Otro foco de conflicto estuvo en el tratamiento tributario para las pequeñas y medianas empresas. El senador Diego Ibáñez sostuvo que mientras el proyecto reduce la carga para grandes compañías, las Pymes enfrentarían un aumento gradual de su tasa corporativa desde 12,5% hasta 15% y posteriormente 20%.

Además, cuestionó que el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, realizara reserva de constitucionalidad respecto de una indicación vinculada al pago a 30 días, una demanda que, según el parlamentario, ha sido planteada históricamente por los gremios de menor tamaño.

Críticas por falta de diálogo y efectos en municipios

Otra de las objeciones planteadas por la oposición apuntó al proceso de negociación política que permitió la aprobación de la iniciativa.

La senadora Yasna Provoste cuestionó que el proyecto avanzara principalmente con los votos del oficialismo y acusó una falta de apertura al diálogo por parte del Ministerio de Hacienda.

Además, manifestó reparos por las medidas relacionadas con las contribuciones y su eventual impacto en los gobiernos locales. Según la parlamentaria, las exenciones contempladas podrían afectar los ingresos municipales si no existen mecanismos de compensación suficientes, lo que, a su juicio, podría afectar la autonomía de los municipios.

En la misma línea, el senador Iván Flores calificó la reforma como un “salto al vacío”, argumentando que no existirían garantías suficientes de que genere una reactivación económica efectiva ni beneficios concretos para la clase media.

Gobierno defiende la megarreforma y apunta a inversión y empleo

Desde el Ejecutivo, en cambio, la aprobación del proyecto fue valorada como un paso clave para modificar el escenario económico del país.

La presidenta del Senado, Paulina Núñez, destacó el trabajo realizado durante la discusión legislativa y afirmó que la reforma busca generar condiciones para que quienes actualmente están buscando empleo puedan reincorporarse al mercado laboral.

Por su parte, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, defendió el alcance de la iniciativa y sostuvo que permitirá entregar herramientas para la reconstrucción de las zonas afectadas por incendios en Biobío y Ñuble, además de generar incentivos para que las empresas retomen sus inversiones.

El secretario de Estado también agradeció el respaldo del presidente José Antonio Kast, señalando que la aprobación responde al mandato de avanzar en medidas orientadas a “levantar al país” y acelerar los procesos de recuperación.

Desde el oficialismo, el senador Javier Macaya calificó la jornada como “histórica” y afirmó que el país estaría recuperando una senda de crecimiento luego de años marcados, según sus palabras, por una etapa de “mediocridad económica”.

Megarreforma entra en una nueva etapa legislativa

Con la aprobación en el Senado, el proyecto deberá ser revisado ahora por la Cámara de Diputadas y Diputados.

Si la Cámara Baja aprueba las modificaciones realizadas por el Senado, la iniciativa quedará en condiciones de convertirse en ley. En caso contrario, el Congreso deberá conformar una comisión mixta para resolver las diferencias.

En paralelo, la oposición prepara la presentación de sus requerimientos ante el Tribunal Constitucional, proceso que podría abrir un nuevo capítulo de disputa institucional en torno a la reforma.

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