A un día de haber sido agredida por estudiantes de la Universidad Austral de Chile, la ministra de Ciencia, Ximena Lincolao, dio a conocer cómo sucedieron los hechos.

Lincolao aseguró en conversación con CNN Chile que recibió "varios golpes en la cabeza", porque le lanzaron elementos duros. También le tiraron agua con aparentemente pegamento o azúcar en el cabello.

A esto se sumaron insultos verbales, algunos que hacían mención a su etnia, según declaró, que recibió por cerca de dos horas y media en las que estuvo encerrada en el auditorio de la universidad, el mismo en el que dio una clase magistral esa jornada. 

De acuerdo con lo narrado por la ministra, nada le alertó de la presencia de una manifestación estudiantil en el lugar, porque caminó "por las calles sin ningún problema" hasta llegar a la universidad, donde tuvo un desayuno con investigadores y académicos. "Atravesamos los campus sin ningún problema y nunca me imaginé lo que vendría después", relató. 

La violencia, indicó, fue desde el principio, y la ceremonia en la que participó se desarrolló en medio de gritos desde el exterior. En el momento en que quiso dejar a sala, se le dijo que no era seguro salir. 

"Varias veces el rector salió hacia afuera a hablar con los alumnos, pero cuando entraba decía que no era seguro salir. Y salieron otros profesionales que estaban dentro y dijeron lo mismo", narró Lincolao. 

El rector de la universidad, Egon Montecinos, le pidió que conversara con tres dirigentes estudiantiles "para ver si con eso se calman", a lo que ella accedió. Las tres alumnas que ingresaron le comunicaron cerca de 50 demandas, según la ministra. Y solo una estaba relacionada con su cartera. 

"Algo que dijeron cuando entraron es que ellos querían hacer estas demandas porque nosotros estábamos infringiendo a sus derechos humanos. Entonces yo les dije '¿ustedes creen que esto es aceptable?'", contó la secretaria de Estado. 

Si bien indicó que pudieron dialogar y que parte de los estudiantes dejaron el lugar a petición de las estudiantes, al momento de salir recibió golpes y violencia verbal de todas maneras. 

En todo momento, Lincolao estuvo acompañada de un funcionario de la Policía de Investigaciones. De acuerdo con la ministra, mientras permaneció en el auditorio y los estudiantes intentaron ingresar, tuvieron que sostener "la puerta juntos para que ellos no pudieran entrar a pegarme. Así es que sí, yo tuve miedo".

Lincolao descarta haber tomado la decisión de que Carabineros no ingresara

El rector Montecinos dijo a La Segunda que no pidieron apoyo de Carabineros en esa instancia porque "junto con la ministra y en diálogo con el director regional de la PDI, establecimos que íbamos a agotar todas las instancias de diálogo". 

Sin embargo, Lincolao declaró que "nunca acordé nada con nadie". La ministra declaró que "el rector estuvo dentro del edificio con otras personas y ellos discutieron que la estrategia que querían usar era desescalar y en ese sentido él me pidió que hablara con los estudiantes para negociar que yo pudiera salir pacíficamente". 

Si bien la titular de Ciencia declaró que el rector estaba preocupado por la situación, acusó que los guardias privados, vestidos de rojo, no hicieron nada para abordar la situación. 

Ministra pide "consecuencias" para agresores

Tras la situación vivida, la ministra declaró que "necesitamos consecuencias, en el país en general, en cuanto a la violencia". Y en este caso "hay que actuar con firmeza". 

Al consultarle si estos estudiantes deberían perder beneficios sociales, respondió que "sí, totalmente", porque estos "se ganan y tiene que haber una retribución al país de todo beneficio social". 

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