El embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, abordó las principales tensiones que han marcado la relación entre ambos países durante los últimos meses y defendió el estilo que ha adoptado desde su llegada al cargo.

En entrevista con La Tercera, el diplomático aseguró estar “muy satisfecho” con el nivel de las relaciones entre Estados Unidos y Chile y destacó los avances registrados desde la llegada del gobierno de José Antonio Kast.

Sin embargo, sus declaraciones también abordaron algunos de los temas que han generado controversia, entre ellos los aranceles impuestos por Washington a productos chilenos, sus dichos sobre el estallido social y la presencia de China en Chile.

Aranceles: “Chile haría exactamente lo mismo”

A pesar de las críticas que han calificado de “agresiva” y “hostil” la posición estadounidense respecto de los aranceles, Judd defendió la decisión de su país y sostuvo que tanto Estados Unidos como Chile actúan buscando proteger sus propios intereses.

“Si Chile estuviera en la misma posición que está Estados Unidos, haría exactamente lo mismo”, afirmó.

Respecto del arancel de 12,5% para determinados productos chilenos, el embajador señaló que existieron conversaciones previas con Chile y que Washington planteó medidas que podrían haber evitado su aplicación.

Entre ellas mencionó una eventual legislación para impedir el ingreso a Chile de productos fabricados mediante trabajo forzado o trabajo infantil.

Sobre las actuales negociaciones comerciales, Judd evitó anticipar resultados, aunque reconoció que comparte el optimismo expresado por la subsecretaria Estévez.

“Lo último que querría es decir algo que vaya a perjudicar esas negociaciones”, sostuvo. También aseguró que el Tratado de Libre Comercio entre ambos países continúa vigente.

La advertencia de Judd por la presencia de China en Chile

Judd aclaró que Estados Unidos no tiene objeciones al intercambio comercial entre Chile y China.

“Comercien con China. Si quieren comprar bienes de China, compren bienes de China. Si quieren vender bienes a China, vendan bienes a China”, afirmó.

La preocupación estadounidense, según explicó, aparece cuando la relación puede comprometer lo que calificó como soberanía nacional.

En ese sentido, apuntó al proyecto de cable submarino entre China y Chile y sostuvo que, desde la perspectiva de seguridad nacional estadounidense, no se trata únicamente de un asunto comercial.

“Lo que siempre nos va a preocupar es cuando un país renuncia a la soberanía a favor de otro país”, afirmó.

Judd agregó que Estados Unidos observa potenciales riesgos en áreas como puertos y observatorios, y puso como ejemplos los casos de Chancay, en Perú, y el Observatorio de Nankín, en Argentina. “Nuestra línea roja es la soberanía”, enfatizó.

“Voy a seguir siendo un tipo diferente de embajador”

Las declaraciones de Judd se producen después de varios episodios que han generado tensión política en Chile.

En julio, el embajador llamó a empresarios a reclamar a las autoridades cuando realizaran declaraciones sobre la relación con Estados Unidos que pudieran afectar las negociaciones comerciales. Posteriormente, en el Foro Madrid, afirmó que el gobierno de Kast estaba aplicando la denominada “Doctrina Donroe”.

A esto se sumaron sus recientes dichos sobre el estallido social, tras los cuales la Cancillería le solicitó entregar los antecedentes en los que sustentaba sus afirmaciones. El canciller, además, señaló que los embajadores no deben opinar sobre política interna de los países donde están destinados.

Pese a ello, Judd aseguró que mantendrá su actual forma de ejercer el cargo.

“Voy a seguir siendo un tipo diferente de embajador”, sostuvo, argumentando que la diplomacia estadounidense “ya no es la misma del pasado” y que está basada en conseguir resultados.

Consultado sobre si mantendrá esa postura pese al ruido político que puedan provocar sus declaraciones, respondió, “si las personas se molestan por mis respuestas, el problema es de ellos, es su responsabilidad, yo no lo puedo controlar”.

El diplomático sostuvo además que no ha infringido la legislación chilena ni la Convención de Viena y aseguró que continuará actuando dentro de esas normas mientras defiende los intereses de Estados Unidos.

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