Un hecho formal, protocolar, de apenas unos minutos, pero que para los bolivianos era “un acto trascendental y emblemático de reivindicación”, como lo describió el diario Los Tiempos, fue la réplica presentada hoy por el gobierno de La Paz ante el Tribunal Innternacional de Justicia en La Haya.

De aquí que en la previa de montara una campaña comunicacional al respecto, que incluyó actos en todo el país a los que se sumaron eventos en distintas sedes diplomáticas en el mundo, como Madrid, la ONU, Egipto y Alemania, por citar algunos.

Además, las unidades militares izaron a las seis de la mañana la bandera en todas sus reparticiones.

La presentación estuvo marcada por la detención de dos militares y siete civiles bolivianos en el norte, episodio que tiene una versión distinta a cada lado de la frontera.

Mientras La Moneda asegura que los detenidos estaban en territorio nacional robando camiones con mercancías, la tesis altiplánica sostiene que se encontraban en suelo boliviano fiscalizando un vehículo chileno con contrabando, para lo cual llevaron una comisión de Instituto Geográfico Militar para intentar constatar su tesis de que Carabineros se internó –al menos- 200 metros en Bolivia.

La Fiscalía chilena solicitó un estudio planimétrico con ese mismo fin

"Nos roban el mar y las aguas del Silala. Ahora nos acusan de robar nueve camiones a contrabandistas chilenos", escribió Evo Morales en Twitter, apenas unas horas después de la ceremonia en la Plaza Murillo de La Paz que acompañó a la entrega del documento en Holanda.

"Como siempre una gran agresión tras agresión, provocación tras provocación, hagan lo que hagan algunos grupos del hermano vecino país de Chile, sin embargo la verdad como siempre gana en la historia, en Bolivia o en el mundo”, añadió el mandatario.

"Demoler" postura chilena

En los medios altiplánicos hicieron hincapié en las declaraciones de sus autoridades respecto a lo que se expone en el documento de 300 páginas, donde a través de argumentos económicos, históricos y jurídicos pretenden “demoler” la postura chilena.

El ministro de Justicia y Transparencia, Héctor Arce, presente en La Haya, la reseñó como una "una pieza jurídica impecable hecha a la luz de la verdad la historia y el derecho".

La presidenta de la Cámara de Diputados, Gabriela Montaño, quien también viajó con la delegación oficial, destacó la “gran rigurosidad histórica” del texto.

Mientras que en La Paz, la cabeza de los senadores, José Alberto Gonzales, aseguró que se trata de un hito “inédito” y que quienes pueden presenciarlo “somos unos privilegiados de la historia”.

El jurista español, Antonio Remiro Brotons, miembro del equipo boliviano, había dicho al diario El Deber que “el objeto de una réplica es justamente el tratar de destruir educadamente la argumentación de la otra parte; en este sentido cabe entender que se trata de una tarea de demolición”.

“La verdad gana en la historia, en Bolivia o en el mundo (…) Juntos volveremos al Océano Pacífico”, resumió el presidente Evo Morales en su discurso.

Los actos como el de la Plaza Murrillo se repitieron en las principales plazas del país, en actividades convocadas por el oficialismo.

"Como bolivianos, dejando de lado cualquier interés de carácter personal o político, debemos unirnos con una férrea esperanza de que volveremos al mar", le decía el presidente del Comité Cívico de Oruro, Pedro Challapa a la agencia ABI, presente en el evento organizado en esa ciudad.

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