“El comité político anoche tenía los votos suficientes para rechazar la iniciativa”, afirmaban en el gobierno la jornada de este miércoles tras aprobarse en la Cámara de Diputados el proyecto de ley que permite el retiro anticipado del 10% de los fondos de pensión de manera excepcional, en el contexto de la pandemia.

Los lamentos en el oficialismo -y sobre todo en La Moneda- durante la tarde del miércoles, cuando pasadas las 14:30 horas se sellaba un nuevo traspié para el gobierno, fueron varios. Y cada uno en la interna hizo un análisis y autocríticas.

¿Qué pasó entonces? Los dirigentes, en privado, atribuyen el revés a múltiples factores que se fueron dando durante la mañana de este miércoles e incluso en el transcurso de la noche del martes.

Los cacerolazos -“muy fuertes”, según varios personeros oficialistas, en sus respectivos barrios- fueron recibidos por sectores de Chile Vamos como una presión fuerte para, en algunos casos, mantener la votación a favor del proyecto o bien, cambiarla desde la “abstención” al “a favor”.

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Ese sonido en las calles, comentan, era una señal clara de lo popular y “urgente” que es la medida impulsada por la oposición. Y lo difícil que sería plegarse al gobierno, que viene de una fuerte caída en las encuestas y atravesando una relación difícil con los partidos de su coalición.

A diferencia del miércoles pasado -durante la votación en general-, esta vez el gobierno había presentado medidas concretas para salir en ayuda de la clase media, que, incluso, fueron consensuadas con los partidos de Chile Vamos.

La semana pasada, por ejemplo, la presidenta de la UDI, Jacqueline van Rysselberghe, calificaba las medidas como “insuficientes”, sin embargo, esta vez, en el gremialismo prometían alineación tras los “esfuerzos” del gobierno. “Estamos conversando con nuestros diputados”, dijo este lunes Van Rysselberghe.

Pero nada de eso tuvo el efecto esperado. Un diputado de la UDI grafica la problemática así: “Este no es un problema de plata, sino de likes”. Es decir, afirman, el esfuerzo económico del gobierno, en cualquier caso, sería inútil.

La crítica del candidato presidencial

“El factor Lavín fue preponderante”, dicen, en tanto, otros personeros de la coalición. Antes de las 10:00 horas del miércoles, en el matinal Bienvenidos de Canal 13, el alcalde de Las Condes, Joaquín Lavín, dijo sin tapujos que encontraba “malo” el proyecto del gobierno anunciado el día anterior para frenar justamente la aprobación del retiro del 10%.

“Hay grupos muy relevantes de personas que son del corazón de la clase media que, por diversas razones, o porque tienen un sueldo distinto al real. Por ejemplo el garzón que gana $800 mil por las propinas, pero su sueldo formal es $300 mil, entonces, él no califica para este beneficio”, dijo Lavín.

La postura de la mejor figura evaluada en sondeos públicos de la derecha -en horas “críticas”- causó molestia incluso en altos dirigentes de la UDI, partido en el que milita el exministro.

Sus dichos, incluso, dicen, pesaron en diputados de RN a la hora de tomar su decisión final por respaldar la iniciativa de la oposición.

“Esto a Lavín le va a costar caro”, opinan en Chile Vamos, en relación con la “cuenta” que tendrá que pagar el edil en un futuro con el elector duro de la coalición.

Durante la jornada previa a la votación, además, se dio un duro enfrentamiento público entre los diputados RN Andrés Celis y Diego Schalper. El primero acusó a su par de presionar y ofrecer cargos para votar en contra del proyecto de ley.

Eso, dicen en RN, complicó que parlamentarios como Aracely Leuquén y Ramón Galleguillos pudieran votar en contra o al menos abstenerse, pues aparecerían ante la opinión pública como que “los compraron”.

En Chile Vamos, además, recriminan la postura del presidente de RN, Mario Desbordes, quien puso el tema sobre la mesa. Sin embargo, en la colectividad recalcan que la bancada concordó que esta era una última medida en caso de ser urgente. “Lavín y Desbordes tienen una responsabilidad crucial”, reparan en el oficialismo.

Las sanciones de la UDI a sus díscolos

“Me costó mucho tomar la decisión. Hoy, después de la votación, salí a dar una vuelta cerca de mi casa y no había ninguna protesta, ningún caceroleo, y con eso, me sentí feliz”, cuenta el diputado de la UDI Álvaro Carter a T13.CL, uno de los cuatro gremialistas que dieron el apoyo a la iniciativa opositora.

En la UDI, de hecho, uno de los votos que más resienten es justamente el de Carter, pues oficia como subjefe de la bancada y, además, recalcan, participó de varias reuniones con el gobierno para avanzar en una propuesta para la clase media.

Incluso, subrayan, el diputado estuvo el lunes en el zoom de los partidos oficialistas con el Presidente Sebastián Piñera. Durante la votación en general del pasado 8 de julio, además, se abstuvo.

Su voto fue sorpresa, añaden. De hecho, comentan que el parlamentario se decidió pocas horas antes de la votación de la tarde.

El de Sandra Amar también sorprendió a la UDI, pues en la discusión general se esperaba su voto a favor, sin embargo, se abstuvo. La diputada, comentan, ha recriminado en el partido que no se siente escuchada por el gobierno central.

Pedro Álvarez-Salamanca, en tanto, lo dieron por perdido desde el martes temprano. El diputado tiene una larga historia de resentimiento, dicen, con el gobierno; cuestión que terminó colmándose con el nombramiento del Evópoli Juan Eduardo Prieto como intendente de la zona que representa: Maule.

Virginia Troncoso, en tanto, no cambió su voto favorable que había emitido la semana anterior. Por un momento se habló en la UDI que no concurriría a votar.

Christian Moreira, por su parte, a última hora se sumó a la sesión de manera telemática -pese a su estado de salud informado en las últimas horas- y volvió a votar a favor.

Así, la UDI sumó un apoyo más a la iniciativa a comparación de la votación en general.

Van Rysselberghe, en tanto, encabezaba la noche de este miércoles una comisión política de emergencia para abordar las sanciones a los diputados “díscolos”, porque, dicen, acostumbran a votar alineados.

Hasta el cierre de este edición, se daba por seguro un acuerdo en el que se fijaba como sanción quitar cupos a la diputación a los representantes que votaron en contra del gobierno.

En la UDI coinciden en que el partido se ha “desperfilado” y que para recuperar su identidad ante el elector es necesario “achicar” la colectividad. Y que no importará entonces la zona que se sacrifique.

“Hoy, después de todo lo que está pasando, es mejor hacer la pérdida electoral, pero tener un partido más influyente y con más convicción”, asegura a T13.CL el diputado UDI y extimonel gremialista, Patricio Melero.

El nuevo revés del comité político

“Cada ministro tiene su responsabilidad”, admiten en Chile Vamos y en el gobierno al analizar la segunda derrota consecutiva en una semana.

Los parlamentarios reconocen arduas gestiones de Claudio Alvarado (Segpres, UDI) y de Cristián Monckeberg (Desarrollo Social, RN) y, de hecho, algunos, en privado, admiten haber sido “convencidos”; sin embargo, las mismas fuentes critican el “tono prepotente” del ministro del Interior, Gonzalo Blumel, al intentar persuadir a los diputados.

Otros, en cambio, defienden a Blumel y recalcan que no tuvo desorden en su partido, Evópoli. “Monckeberg no mostró mucha muñeca; su partido fue el más desordenado”, dicen.

En el análisis, en los partidos también le achacan al gobierno haber transformado este tema en una crucial, “de vida o de muerte”, una cuestión de “principios”. “Tanto así que el propio Presidente se inmoló; lo que fue un grave error”, añaden.

También critican que el gobierno permitiera esta discusión y no propusiera -en cuatro meses- medidas para la clase media con urgencia.

De hecho, varios afirman que el equipo político no resiste una nueva votación de esta iniciativa en el Senado, justamente por el símbolo en que se ha transformado esta materia. Otros personeros, en tanto, son de la idea de que Piñera aguante a esta votación en la Cámara Alta y partir luego con un comité político renovado una vez superado este tema.

En Evópoli dicen que sería “injusto” que Blumel pague por esta situación que adosan principalmente a RN y la UDI. Lo mismo sostienen en RN respecto al ministro Monckeberg.

Cambio de gabinete, o no, dicen, “tiene que correr alguna cabeza”, incluso se habla de que los presidentes de RN y la UDI renuncien a sus cargos. Eso, en todo caso, es descartado por las respectivas mesas.

Pasadas las 18:00 horas del miércoles, el Presidente Piñera encabezó un comité político de emergencia para abordar la crisis. A la salida, la vocera de Gobierno, Karla Rubilar, insistió en que hicieron lo correcto pese a la popularidad del proyecto. Horas antes, desde el Congreso, Blumel reconoció que los esfuerzos no fueron necesario para convencer a los suyos.

El pesimismo en Chile Vamos, mientras, crece por las discusiones parlamentarias que avizoran en las próximas semanas en el Congreso, a su juicio, “ideologizadas” y “populares”, como el impuesto a los súper ricos y la nacionalización del agua.

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