Este martes, el Gobierno de Chile le puso discusión inmediata a la ley corta de pensiones que presentaron hace algunos meses, y que pretenden que sea aprobada antes de abandonar el gobierno, el 11 de marzo del 2022. Allí incluirán como indicación, la recién presentada Pensión Garantizada Universal (PGU).

Junto con este proyecto, el gobierno le puso discusión inmediata a otras 16 normas que deberían ser revisadas por el Congreso en un plazo máximo de seis días, aunque probablemente los plazos no darán.

Desde el Ejecutivo explicaron que la PGU, que establece una pensión de 185 mil pesos para los adultos mayores de 65 años que pertenezcan al 90% más vulnerable de las familias chilenas, será una indicación de la ley que no ha sido respaldada por la oposición.

La PGU se sumaría a la pensión autofinanciada, beneficiando a más de dos millones de personas. Esto incrementaría en 500 mil los actuales beneficiarios que son apoyados por el Estado, incorporando en plenitud a la clase media y a las mujeres. 

La iniciativa sería financiada por el Estado y administrada por el Instituto de Previsión Social. Llegaría directamente a los adultos mayores que estén pensionados o se encuentren con trabajo, sin la necesidad de pasar por las AFP. 

De todos modos, el nuevo gobierno del Presidente electo, Gabriel Boric, propone una pensión básica universal de 250 mil pesos, aunque para eso aún debe asumir el cargo y tramitar un nuevo proyecto.

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