En marzo de 1973, el Partido Comunista de Chile tenía una representación de nueve senadores, alzándose como una de las bancadas más grandes, sólo superada por los 19 senadores de la naciente DC.  Eran los últimos meses del gobierno de Salvador Allende y la voz del PC se hacía oír, hasta el 11 de septiembre de 1973. Desde entonces que el partido no ha vuelto a tener un representante en la Cámara Alta por lo que la opción de Lautaro Carmona en la región de Atacama se convertía en una batalla emblemática para el partido oficialista.

Se trataba de “romper la exclusión” del Senado, como decía en los días previos Juan Andrés Lagos, jefe de comunicaciones del comando de Alejandro Guillier, e influyente dirigente partidario.

Carmona dio una dura pelea, en una zona donde corría con ventaja por la fuerte presencia de su partido en la zona de Copiapó.  La apuesta del partido fue total, pero se encontró con una dura competencia de Yasna Provoste, quien consiguió tempranamente el apoyo de una importante fracción del PS regional, el que terminó quebrado tras la partida de Isabel Allende, senadora por la zona que decidió buscar su reelección en Valparaíso. El apoyo del PS era clave para el diputado PC, pues se trata de otro de los partidos con influencia en la región. El quiebre del PS provocó una crisis nacional y el PC amenazó con levantar sus apoyos a las opciones de Allende y Escalona en Valparaíso y Aysén respectivamente.

Con los resultados, el PC pierde a un emblemático diputado quien además es secretario general del partido y fue uno de los primeros en volver al Congreso en 2010 gracias a un pacto por omisión con la entonces Concertación, junto a Guillermo Teillier y Hugo Gutiérrez.

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