El 23 de junio pasado, Roland Cárcamo–exasesor de Miguel Ángel Calisto–decidió decir toda la verdad. No había espacios para seguir ocultando las supuestas maniobras de corrupción, las cuales ya habían sido acreditadas por peritajes de la PDI. 

Así, a las 9.05 de ese martes, detalló al fiscal Luis Contreras todos los secretos que guardaba sobre su vínculo con el entonces diputado Miguel Ángel Calisto

A la confesión sobre asesorías fantasmas y la creación de una “caja pagadora” por intermedio de su señora Carla Graf, el cerebro detrás de la candidatura reveló nuevas irregularidades que habrían ocurrido durante su primer período como diputado. 

En ese contexto, Roland Cárcamo relató al Ministerio Público supuestas transacciones sospechosas por el arriendo y compra de una camioneta marca Mitsubishi modelo L-200 que el parlamentario usaba para trasladarse por la Región de Aysén. 

El esquema fue el siguiente: Américo Soto Gonzálezactual administrador municipal de la municipalidad de Coyhaique–quien integraba el círculo de confianza de Calisto, creó una empresa de rent a car para otorgarle un servicio de arriendo al nuevo diputado.

“Américo Soto compró una camioneta Mitsubishi L-200 en Varona, a nombre de su esposa Jimena Zárate Carrasco (...)El Congreso tiene un apartado para un cupo de arriendo, y aproximadamente la mensualidad eran como un millón de pesos por 48 meses. Esos pagos los hacía el Congreso”, aseguró Roland Cárcamo en su último interrogatorio. 

Una maniobra que confirmó “Reportajes Teletrece”. Desde el entorno de Américo Soto indicaron que todo es verdad, pero con diferencia en los montos: aseguraron que el arriendo del vehículo se hizo por unos $690 mil más IVA y sólo por cuatro a cinco meses. 

Soto–que estuvo ligado al Servicio de Salud de Aysén hasta marzo de 2018–ha comentado en privado que esas operaciones comerciales se hicieron para “ayudar” a Miguel Ángel Calisto que estaba partiendo como parlamentario y no tenía una situación económica fuerte. 

Sin embargo, lo curioso de esta relación vino posteriormente: Américo Soto asumió como asesor directo del diputado Calisto con un sueldo de $1,6 millones, de acuerdo a la página de la Corporación y–según informó a la Fiscalía–eso derivó en que se terminará el acuerdo por arriendo, ya que el diputado quería reorientar los gastos asociados a la asignación parlamentaria. 

“Al final de ese período, la camioneta pasó a nombre de Calisto a costo cero”, señaló Roland Cárcamo al Ministerio Público, quien afirmó que durante la ejecución de ese contrato, “Américo Soto fue contratado como jefe de gabinete, pero del sueldo que le correspondía solamente una parte era para Américo (...)esto generó una disputa posterior por el dinero”.

Estas transacciones–la venta de la camioneta–fueron ratificadas por el entorno de Américo Soto, quien reconoció una larga amistad con el senador Calisto, que se inició por su militancia en la Democracia Cristiana. Pero descartó ilícitos con el sueldo que recibía del Congreso. 

Según el certificado de inscripción de la camioneta Mitsubishi L-200, el vehículo pasó a propiedad del diputado el 14 de noviembre de 2018, ya que había determinado en no seguir usando la asignación parlamentaria para gasto de arriendo. Por tanto, habría decido “comprar” el vehículo a su asesor personal. 

Y de acuerdo a antecedentes informados por la parte vendedora, el pago se habría realizado con diferentes cheques emitidos por el parlamentario: $700 mil mensuales, cuyo monto podría haber aumentado–según indicaron cercanos a Américo Soto–, aunque no quedó ningún registro oficial de cómo se canceló el total de la camioneta

El parlamentario–que hoy enfrenta una acusación por fraude al fisco y la posible pena de 12 años de cárcel– vendió el cuestionado vehículo el 13 de marzo de 2023 a Héctor Contreras Burgos, quien también sería un “amigo” de Calisto vinculado a las relaciones políticas de Aysén. 

Consultado sobre esta nueva arista, el senador Calisto no se refirió a las nuevas preguntas de Reportajes Teletrece, quien lo entrevistó en exclusiva sobre la causa matriz vinculada a las asesorías fantasmas de su entonces asesora Carla Graf. 

El vínculo de Américo Soto con dineros de Carla Graf, la exasesora que reconoció el fraude

En el interrogatorio, Roland Cárcamo también vinculó a Américo Soto en las transacciones de dinero irregulares entre su señora Carla Graf y Miguel Ángel Calisto. 

Cuando Soto fue desvinculado del Servicio de Salud de Aysén en marzo de 2018, éste le habría pedido ayuda para generar ingresos ante su situación de cesantía. 

“Américo Soto también formaba parte del grupo de personas de confianza del diputado Calisto, y recibió dineros de parte de Carla Graf antes de ser contratado por Calisto. Cuando él fue desvinculado del Servicio de Salud quedó cesante, necesitaba recursos, así que me pidió que le hiciera las gestiones para que Calisto lo contratara”, detalló el imputado Cárcamo, cuya reciente declaración lo ayudó a mejorar las medidas cautelares, pero no su situación en la causa, pues el Ministerio Público pidió 10 años de cárcel por su participación como autor en los delitos de corrupción. 

Bajo esas relaciones, Cárcamo alertó al fiscal Luis Contreras de supuestos traspasos de dinero de Américo Soto al diputado para saldar deudas personales. 

Antes de que Calisto contratara a Américo Soto, (lo) ayudó a pagar un saldo que le quedaba pagar a Calisto a la empresa que le construyó su casa en la parcela, le pasó $30.000.000”, detalló el administrador público, que dejó como pruebas los documentos bancarios en un pendrive. 

Y no fue todo. Roland Cárcamo especificó que su señora Carla Graf le transfirió dinero a Américo Soto antes que el diputado Calisto lo contratara para “ayudarlo, porque estaba cesante”. 

Sobre esos asuntos, Américo Soto ha negado esas transferencias. Tanto en su círculo íntimo como cuando declaró ante el Ministerio Público en 2025. 

A pesar de eso, estas acusaciones se reactivaron–tras la declaración de Roland Cárcamo– y fueron alojadas en una causa reservada, lideradas por el fiscal regional Hernán Libedisnky.

Publicidad