El proyecto "Escucha su corazón", impulsado por parlamentarios del Partido Nacional Libertario, el Partido Republicano y Renovación Nacional, propone modificar el proceso de consentimiento informado que se realiza antes de un aborto legal en Chile.

La iniciativa plantea modificar el artículo 119 del Código Sanitario para que, antes de que la mujer manifieste su decisión de interrumpir el embarazo, el médico deba informarle si es posible detectar la actividad cardíaca del embrión o feto.

Según el texto, si esa actividad puede detectarse, el profesional de la salud deberá ofrecerle la posibilidad de escuchar los latidos mediante los equipos disponibles y entregar una descripción objetiva de ellos.

Según lo que establece el texto, la mujer podrá rechazar libremente ese ofrecimiento. Sin embargo, si eso ocurre, "el médico deberá negarse a practicar la interrupción del embarazo". Además, señala que tanto el ofrecimiento como la decisión de la paciente deberán quedar registrados por escrito en su ficha clínica.

El argumento del PNL detrás de la iniciativa: "Nada menos ideológico que los latidos de un bebé"

En la exposición de motivos, los autores sostienen que el objetivo es fortalecer el consentimiento informado que exige la legislación vigente.

El proyecto afirma que "la existencia de actividad cardíaca constituye un dato clínico objetivo y verificable, propio del estado biológico del embarazo", por lo que entregar esa información permitiría que la decisión se adopte con antecedentes "veraces", "completos" y "objetivos".

Asimismo, el Partido Nacional Libertario plantea que la iniciativa es complementaria a otras propuestas impulsadas por la colectividad, como la creación de un fondo de acompañamiento para mujeres con embarazos vulnerables, que considera apoyo económico y psicológico.

Para respaldar la propuesta, el documento cita normas vigentes en distintos estados de Estados Unidos que contemplan medidas de consentimiento informado antes de un aborto. Entre ellos figuran Kentucky, Texas, Arizona, Georgia, Mississippi, Wisconsin, Louisiana e Indiana.

Tras exponer esos antecedentes, el documento añade: "No puede haber algo menos ideológico que un latido de un bebé y una ley que permita que su latido se escuche antes de su muerte".

También te podría interesar:

Publicidad