Hasta este miércoles, en Chile Vamos decían que las negociaciones estaban “paralizadas”. El bloque, hasta ese entonces oficialista, debía esperar a que la izquierda y centroizquierda llegaran a un acuerdo interno para acordar sus cartas que presentarían a la mesa del Senado.

Así, este jueves por la tarde, finalmente, la ex Nueva Mayoría y el Frente Amplio lograron establecer un entendimiento y socializaron su propuesta con los tres partidos de Chile Vamos -RN, la UDI y Evópoli-. La entonces oposición planteó algunos términos como por ejemplo que, primero, la presidencia y vicepresidencia fuese mixta -un presidente y vicepresidente de los respectivos sectores- y, segundo, que el primer año debería ser para la coalición que entraría a gobernar, es decir, la izquierda, en manos del PS.

“Es una propuesta razonable, la UDI y Evópoli la vemos con bastante simpatía, porque se puede influir mucho más desde el Senado a partir del 11 de marzo de 2023, que es el periodo ya de plena productividad legislativa para la implementación del programa de gobierno y para eventualmente trabajar las normas que se deriven de la Convención Constitucional, en caso de que se apruebe el plebiscito de salida. En ese periodo es mucho más importante la influencia que se puede tener desde la mesa del Senado para administrar ese proceso legislativo y hacer valer los puntos de vista de nuestra coalición”, decía el jueves uno de los negociadores UDI el ya saliente senador Claudio Alvarado.

El tercer punto planteado por la oposición era que los cuatro años serían alternados, es decir, que dos periodos serían para la izquierda y la otra mitad para Chile Vamos. El conflicto, en ese sentido, era claro: Manuel José Ossandón (RN) había bregado durante las últimas semanas por liderar la testera el primer año legislativo. No solo eso: su partido estuvo totalmente alineado a esa idea, pues, antes del receso de febrero, la bancada votó por mayoría para que el exalcalde fuese la carta que representara a la colectividad. En paralelo, el presidente del partido, senador Francisco Chahuán, afirmaba que era lo que correspondía, pues RN ostenta el título de la colectividad más grande en representación parlamentaria.

Hasta la tarde de este jueves, además, la UDI seguía defendiendo que el segundo año la presidencia quedara en manos de Juan Antonio Coloma.

Con la propuesta sobre la mesa, RN tuvo distintas reuniones internas para zanjar el camino a tomar. Era una decisión compleja pues no se cumplían sus objetivos.

Antes de definir los detalles del acuerdo entre ambos sectores mayoritarios de la Cámara Alta, no había sido complejo que tanto la derecha como la izquierda asumieran lineamientos macro, como por ejemplo, que fuese dos años para cada alianza, pues la elección de noviembre dejó a un Senado “empatado”: la centroizquierda-izquierda eligió a 24 de esa tendencia, lo mismo que la derecha, aunque hay algunos como Rojo Edwards (P. Republicano) y Karim Bianchi (independiente) que fueron electos fuera de pacto.

La noche del jueves -con los tiempos ya apremiando-, así, RN acordó que citaría a la UDI y a Evópoli para cerrar el acuerdo final. Según dicen en ese partido, se planificó una reunión telemática para las 23:30 horas. Pero, reclaman, ninguno de sus socios asistió al encuentro, por lo que acordaron otra cita a las 8:00 horas del día siguiente, en Valparaíso, solo una hora antes de que comenzara a sesionar el pleno del Senado.

“Moneda al aire”

Esta mañana, así, en RN aumentó la molestia, pues era ya sabido por varios de los senadores que el acuerdo incluso indicaba que Luz Ebensperger (UDI) ocuparía la vicepresidencia de la mesa, idea que aún no había aprobada por RN.

La primera señal del quiebre en las negociaciones de la derecha la dio el senador Coloma durante el inicio de la sesión en la Sala.

“En una situación de equilibrio, no creemos que esto se resuelva con moneda al aire, creo que tenemos que llegar a un acuerdo importante que tenga continuidad, y que tenga, dentro de cuatro años, dos periodos para cada uno de los sectores mayoritarios y eso es lo que nosotros vamos a honrar junto a Evópoli, dentro de este proceso lo hemos acordado”, dijo el parlamentario, desatando luego una serie de discursos cruzados entre RN, Evópoli y la UDI.

Ante la decisión de la UDI y Evópoli de seguir adelante con un pacto amplio de gobernabilidad -otorgando el primer año al PS en manos de Álvaro Elizalde-, minutos antes de la votación, RN se alineó completamente para insistir en que este 2022 debía ser para el partido más grande. Chahuán, según conocedores de las tratativas, propuso que fuera él quien tomara el desafío de plantearse como líder, aun sabiendo que no alcanzarían los votos suficiente. ¿Por qué? En RN plantean que fue una suerte de símbolo de que la “deslealtad” de la UDI y Evópoli iría incluso hacia el presidente de la colectividad.

Esto, sobre todo, ante las aprensiones que habían surgido meses antes por el nombre de Manuel José Ossandón, dado el perfil “díscolo” que se ha construido durante estos años en la Cámara Alta.

Con todo, durante la tarde del jueves, la UDI, en privado, avizoraba que RN rechazaría cualquier opción distinta a la de Ossandón en el primer año. “Si hay diferencias profundas veremos individualmente qué haremos”, decían previo a que se quebrara la mesa de la negociación.

En la UDI, luego de la votación, este viernes, insistían en que RN no cedió a dejar el primer año, pero en este último partido insisten en que dieron otras alternativas sobre la mesa. Se faltó a la buena fe y a la palabra empeñada. RN entra en un estado de profunda reflexión”, dijo Chahuán en la Sala mientras durante esta tarde en su partido la comisión política sesionaba de manera extraordinaria.

La queja de RN

Más tarde vinieron otros discursos públicos de sus pares. “RN no negoció, negociaron a espaldas de RN, se unió la UDI y la izquierda. Que la UDI diga la verdad, no quisieron conversar con RN, pero me queda claro, Evópoli es lo mismo que la UDI, que lo digan públicamente”, dijo la recién asumida senadora María José Gatica.

Ossandón, en tanto, resintió que se perdiera la última oportunidad de la derecha para influir en el curso de la política nacional, dada la debacle electoral que vivió el sector en las elecciones municipales, de convencionales y presidencial. “La derecha queda en la irrelevancia máxima, no tenemos el gobierno, en la Convención no nos escuchan y aquí hemos regalado el Senado que era el último bastión para tener oposición concreta”, aseguró.

Rodrigo Galilea, en tanto, quien estuvo presente en las negociaciones, fue claro en la molestia de su partido: “Yo me entero recién que Luz Ebensperger será la vicepresidenta. Y en vez de que se haya negociado por bloques, nuestra queja es que la UDI y Evópoli negociaron con ellos esa última parte y la oposición negoció solo con Evópoli y la UDI”.

Desde la UDI, el presidente de la colectividad y senador recién asumido, Javier Macaya, defendió la decisión de su partido y recalcó: “Agradezco a Evópoli de que en una conversación, de la que sí fue parte RN, hayamos podido llegar a un acuerdo”.

La sorpresa durante este quiebre surgió cuando Rojo Edwards votó finalmente por Francisco Chahuán para presidir la mesa, siendo que había salido anunciar días antes que no le daría ningún voto a los partidos de Chile Vamos. “Una parte de la derecha se rinde, para variar. Se rinde a buscar la unidad”, dijo Edwards, palabras que fueron luego retrucadas por el asumido presidente del Senado, Álvaro Elizalde (PS).

“Un senador dio cuenta que aquí alguien se había rendido, ese es un lenguaje más bien de la guerra. Yo competí en la circunscripción del Maule con el senador Coloma, con el cual tengo profundas diferencias (…) y nunca he visto al senador Coloma rendirse. Yo nunca me he rendido”, afirmó.

En los votos finalmente el panorama dio el curso que se anticipó en la discusión en Sala: la UDI y Evópoli -junto al resto de la izquierda a excepción de Bianchi- votó por Elizalde para la presidencia del Senado y RN lo hizo por Chahuán. Para la vicepresidencia, en tanto, el primer bloque votó por Ebensperger y RN por Paulina Núñez.

¿Cuán profundo será este quiebre en Chile Vamos? Los líderes no se atreven a dar una respuesta taxativa, dada la seguidilla de crisis que han vivido desde el estallido social de octubre de 2019. Y, sobre todo, porque las diferencias políticas ya se han ido dejando a la vista en otras instancias como en la Convención Constitucional.

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