A un año de su renuncia al Ministerio de Hacienda, Mario Marcel realizó un balance de su paso por el gobierno de Gabriel Boric y abordó el escenario económico que actualmente enfrenta nuestro país.
En entrevista con La Tercera, el exministro defendió su decisión de haber integrado la administración anterior y aseguró que siente que pudo generar un impacto en la conducción económica de Chile.
“No me arrepiento, porque siento que logré hacer una diferencia”, afirmó.
El exjefe de las finanzas públicas sostuvo que uno de sus principales aportes fue contribuir a estabilizar la economía, terminar con los retiros previsionales, reducir la inflación junto al Banco Central y ordenar las finanzas públicas.
Marcel y su salida del gobierno
El exministro dejó anticipadamente su cartera, a mediados de agosto de 2025, decisión que, según explicó, había conversado con el entonces Presidente Gabriel Boric.
Además, descartó que su salida haya estado relacionada con evitar una eventual acusación constitucional una vez terminado el gobierno.
“Ni lo pensé, ni siquiera sabía cuánto era ese plazo”, respondió al ser consultado.
Sobre su participación en el Gobierno, Marcel reconoció que pudo haber arriesgado parte de su capital técnico y prestigio, pero aseguro que estuvo motivado por la posibilidad de contribuir al país.
“Cuando el Presidente me planteó entrar al gobierno, me pareció que podía agregar valor”, indicó.
La crítica de Marcel al actual gobierno: “Le ha costado hacer la transición”
Consultado por su evaluación de la administración de José Antonio Kast, Marcel fue crítico respecto a los primeros meses de su gestión.
A su parecer, al gobierno “le ha costado hacer la transición desde campaña a gobernar”, aunque planteó que la situación podría cambiar con el paso del tiempo.
En ese sentido, manifestó su expectativa de que el Ejecutivo avance hacia una mayor búsqueda de acuerdos y que las reformas tengan una convocatoria amplia para perdurar.
Su cuestionamiento a la megarreforma tributaria
Otro punto abordado por Marcel fue la megarreforma impulsada por el gobierno, donde puso en duda que sus efectos sobre el crecimiento puedan evaluarse únicamente a partir de una eventual reducción de impuestos.
“Cuánto aporte al crecimiento del país va a depender, en buena medida, de cuál sea su impacto fiscal”, señaló.
También advirtió que un aumento de los déficits fiscales podría traducirse en un incremento del riesgo país y de los costos financieros, generando precisamente el efecto contrario al buscado, desincentivar la inversión.
Pese a ello, sostuvo que Chile está actualmente en condiciones de crecer de manera regular en torno al 3% y proyectó que el crecimiento podría volver a ese nivel a fines de 2026, siempre que no se produzcan nuevas turbulencias.