El senador Alejandro Guillier no ha dejado indiferente a nadie, desde que se supo de su disponibilidad para ser candidato presidencial.

Guillier, que es un independiente con simpatías hacia el Partido Radical, ha estado involucrado en reuniones con miembros de la Democracia Cristiana (DC) para evaluar el futuro político.

En las reuniones, el foco de la discusión ha sido el escenario presidencial que se está generando, la difícil decisión a la que se enfrenta la DC al querer ser parte de las elecciones, pese a no tener un líder marcado y competitivo que pueda ser parte de ella, la inquietud que existe con la figura del ex Presidente Ricardo Lagos y la posible y eventual alianza que podrían generar con Guillier.

De acuerdo a lo que la DC ha sostenido, tanto sus principales dirigentes como la mesa colectiva, es que la decisión de llevar a un candidato propio aún se mantiene, y son las medidas que se adopten en la Junta Nacional de enero, las que van a definir el camino a tomar. Pese a ello, el resto de los miembros del partido, se muestra ambivalente ante la postura de los altos mandos.

Si bien son solo conversaciones de pasillo o telefónicas, la ventaja de una alianza con Guillier es un tema que se discute en algunos sectores de la colectividad. Especialmente en la facción denominada “chascones”, no obstante hay sectores al interior que también se muestran de acuerdo con la idea.

Al interior de la DC, varios son de la idea de que la primera opción es Carolina Goic, pero de no funcionar ese escenario, aliarse con el senador independiente es una opción a considerar.

Mauricio Morales, académico de la UDP, quien elabora informes para el partido habitualmente, señaló que de trabajar Goic en conjunto con Guillier, sería una forma efectiva de distanciarse de la figura de Ricardo Lagos, ya que los situaría como un abanderado de la izquierda y no del centro, consignó La Tercera.

Morales explicó que “si bien la izquierda tiene más nombres- Lagos, Allende, Insulza- ninguno de ellos está en condiciones de ganar una elección presidencial. Goic y Guillier representan más claramente los atributos de renovación y moderación. Por tanto, tienen más espacio para crecer. Los chilenos son moderados y graduales, no extremos y refundacionales como se argumentó al inicio del gobierno de Bachelet”.

Un trabajo en conjunto podría traducirse en una lista parlamentaria junto a los radicales, indicó el académico. Lo que resultaría útil en el marco de un “rescate” a la Nueva Mayoría, ya que balancearía la influencia del centro y de la izquierda, y además, como una configuración nueva, de no prosperar el bloque como pacto electoral.

El PR y la DC, tienen un 22% de los votos y en vista del nuevo escenario político y electoral “ambos partidos podrían defenderse de manera razonable generando una nueva coalición de centro” manifestó Morales.

Pese a que dirigentes como Andrés Zaldívar o Jorge Burgos han declarado su entusiasmo por Lagos de forma pública, un sector significativo de la colectividad aún se encuentra inquieto respecto del futuro de su campaña. De hecho, algunos han sostenido que el hecho de que los candidatos municipales prefieran el apoyo de Guillier y no de Lagos, es un síntoma de que éste último no es la opción del partido.

El principal problema existe en torno a Guillier, es que los grupos conservadores al interior de la DC, lo consideran demasiado “populista y demagógico”, comentario que realizó el senador Ignacio Walker y que fue apoyado por varios.

La razón detrás del juicio nace porque Guillier se ha definido como alguien “alejado” de la política tradicional, lo que no ha sido bien recibido por la elite, en conjunto con su ausencia de definición en contenidos específicos.

De acuerdo a lo que han sostenido, respaldar a Guillier, implicaría una revalidación del segundo mandato de la Presidenta Bachelet, lo que significa un costo político para la colectividad. Sin embargo, los que se muestran abiertos al senador independiente, han comentado que a diferencia de la Mandataria, el político si cuenta con respaldo ciudadano.

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