"En lo personal y a nombre de nuestra corporación, considero imprescindible reconocer que hemos cometidos muchos errores". Fue esta una de las frases que marcó la cuenta pública del presidente de la Cámara de Diputados, Osvaldo Andrade

El diputado fue el encargado de abrir la segunda cuenta del Congreso, la que se da en momentos donde el Poder Legislativo cuenta con históricos niveles de rechazo y donde el propio Andrade ha enfrentado críticas por la millonaria pensión de su ex esposa, Myriam Olate. El caso incluso llevó a que parlamentarios de la oposición pidieran la renuncia de Andrade a la testera. 

El presidente de la Cámara dedicó buena parte de su discurso a hablar sobre el descrédito de la política. "Lamentablemente, se ha instalado en el sentido común que decir política equivale a promover acuerdos espurios y oscuros, entre personas que no trepidan en doblegarse al interés de los poderosos o que sólo buscan favorecer su propio interés. Para muchos hablar de política es sinónimo de privilegios", dijo.

Según Andrade, "no hemos sido capaces de adelantarnos a las nuevas exigencias de transparencia. Que no hemos asumido que lo que hasta ayer fueron prácticas generalizadas hoy no sólo son imposibles de sostener, sino que la sociedad las repudia con fuerza. Estamos conscientes de que el Congreso está entre las instituciones en las que existe menor confianza. El descrédito nos interpela y no nos podemos desentender".

El titular de la Cámara Baja planteó que para superar la crisis actual "no podemos, como sugieren algunos, alejarnos de la política, sino que, por el contrario, necesitamos de más y mejor política. La sociedad democrática, justa y buena a que aspiramos sólo será posible desde la política".

En este sentido destacó las medidas de probidad impulsadas por la Corporación, "poniendo límites más exigentes y fijando estándares éticos más altos para el ejercicio de la función parlamentaria".

Con todo, reconoció que "se requerirán esfuerzos adicionales y gestos concretos de cada uno de nosotros para revertir esta situación y lograr que la ciudadanía nos vuelva a considerar sus legítimos representantes".

Andrade dijo estar "convencido que la transparencia y la probidad no son solo temas institucionales sino también, y muy particularmente, prácticas personales".

"En este esfuerzo, los parlamentarios tenemos que dar testimonio de rigurosidad y apego a nuestra propia institucionalidad; es por ello, que no se comprende que en el ejercicio de nuestras facultades incurramos, en ocasiones, en faltas flagrantes a la propia constitución, que juramos o prometimos respetar", agregó.

Finalmente, el diputado PS hizo un llamado a "construir un nuevo acuerdo social y político para el Chile de los próximos años, que ponga en el centro las nuevas fronteras éticas exigibles para toda la sociedad y, por cierto, para la actividad política".

 

 

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