Cuando el abogado de Darío Calderón, Samuel Donoso, entró esta mañana a la sala B del Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago ya se notaba molesto. Había estado esperando fuera de la sala para ingresar a la audiencia de cautela de garantía en que los imputados del caso Junaeb -donde se investigan supuestos delitos de cohecho con la empresa Soser- pidieron una cautela de garantías.
Ya en sala, el defensor de Calderón intervino, pero la jueza Daniela Guerrera lanzó una advertencia: “Le pido cambiar la actitud, porque lo noto molesto y esta es una audiencia”. Donoso dejó el micrófono y habló su colega, Gabriel Campos.
Campos expuso sobre la necesidad de limitar el acceso al telefono incautado a Darío Calderón, figura relevante en el escenario judicial y político, donde ya se habla de los alcances que podría contener la información y contactos de ese celular.
La defensa de Calderon alegó ante el tribunal que el teléfono móvil de su cliente le fue incautado sin precisar fecha ni rango de lo que se necesita para la investigación, pidiendo que se precise lo solicitado por la Fiscalía Metropolitana Oriente.
Luego fue el turno de la fiscal Metropolitana Oriente, Constanza Encina, quien expuso que todo estaba precisado en la resolución del tribunal y que se mantendría el debido resguardo de la información contenida en el teléfono.
Fue allí que Samuel Donoso intervino con más vehemencia: “Pareciera que todas las garantías dan lo mismo en este país”.
Ya más adelante, Donoso, incluso señaló que: “Acá la CNI ya se acabó”.
Quizás también te puede interesar