Cuatro presidentes de partidos, cinco precandidatos presidenciales y seis parlamentarios fueron los dirigentes convocados por el Presidente Sebastián Piñera en una cita oficialista que se enmarcó en una intensa jornada de este viernes en La Moneda.

El gobierno tenía por objetivo acordar los puntos de un acuerdo político con su coalición, que vive una crisis profunda a raíz, en parte, del desorden legislativo y programático en medio de la pandemia y los efectos del estallido social de octubre de 2019.

A primera hora de la jornada, Piñera había convocado a las mesas del Senado y la Cámara de Diputados para abordar justamente puntos de diálogo que permitan establecer ayudas económicas y sociales.

En ese sentido, en la cita del comité político, el Presidente y Chile Vamos se buscó aterrizar los puntos que buscan concretar.

Tanto en el gobierno como en el conglomerado están conscientes de que están contra el tiempo. Y, en ese sentido, se abordó en la cita, la que comenzó a las 15:00 horas, que dos de los tres puntos de un eventual acuerdo -ayudas económicas directas y sin requisitos a todo el Registro Social de Hogares (RSH), y recursos frescos y directos para las pymes- se deben lograr antes de las elecciones de constituyentes, gobernadores, alcaldes y concejales del 15 y 16 de mayo. De hecho, por la mañana, la presidenta del Senado, Yasna Provoste (DC), dijo que el plazo es “una semana”.

Pero el tercer punto, “el acuerdo por institucionalidad”, es el que todos en el conglomerado avizoran como el más complejo.

Si bien presentes en el encuentro afirman que no se habló específicamente de los retiros de fondos de pensiones -en este caso, el cuarto que ya busca impulsar la diputada Pamela Jiles (PH)-, varios dirigentes afirman haber alertado al Presidente sobre la necesidad de fijar postura ante iniciativas como royalty minero e impuestos a súper ricos.

“Presidente, el jueves se vota en sala royalty minero”, le recalcó uno de los asistentes.

En ese sentido, los personeros del bloque explican que se “subentiende” que cuando se habla de ese acuerdo institucional, se hace referencia al conflicto que se ha generado por los retiros anticipados del 10% de las AFP. La iniciativa no es la única, pues también ha implicado una agenda opositora que ha tomado protagonismo en el Congreso, de la que se ha ausentado el gobierno.

“Parte del respeto a la institucionalidad es entender y respetarse mutuamente entre el legislativo y el Ejecutivo y eso también implica frenar una seguidilla de proyectos que son evidentemente inconstitucionales”, dice a T13.CL el jefe de bancada de la UDI, Juan Antonio Coloma.

El jefe de los senadores, Rodrigo Galilea, agrega que “esa es la parte más compleja, pero espero que todos tengamos la madurez de dar tranquilidad al país, pues hay un proceso constitucional que se va a echar a andar y las distintas -y legítimas- opiniones respecto de la Constitución y su interpretación tienen que encontrar un mínimo común para no estar todo el tiempo en colisión entre dos poderes del Estado”.

La idea, recalcan, es crear mesas de trabajo transversales políticas y técnicas para confluir en proyectos de ley de materias como impuestos.

En Chile Vamos, en todo caso, recalcan que el gobierno ha sido protagonista y activo en subsanar la tensión Ejecutivo-legislativo. Esto, justamente, al convocar a las mesas del Senado y la Cámara, pero, añaden, será un proceso largo.

CEP, el punto de inflexión

En otros sectores de Chile Vamos recalcan que hay poner plazos de corto y mediano plazo para buscar mínimos comunes, más allá de marcar metas específicas -o “puntos tajantes”- en el diálogo interno y con la oposición. 

En ese sentido, en el gobierno, en esta jornada, ya han explorado puntos de vista sobre la crisis con candidatos presidenciales de la centroizquierda. Asimismo, relevan el liderazgo de Provoste, a quien califican además como cauta en las conversaciones, pues, añaden, nunca habló directamente de un acuerdo, sino de diálogo. Eso, concluyen, podría ayudar a llegar a buen puerto en las tratativas.

“Valoramos sobre todo la disposición a trabajar conjuntamente mínimos comunes que permitan que las personas salgan adelante en esta pandemia y eso significa ir trabajando cada punto en reuniones y mesas de trabajo para llegar a la mayor cantidad de puntos de confluencias”, asegura el jefe de los diputados de Evópoli, Luciano Cruz-Coke.

En la centroderecha igualmente coinciden en un análisis: los resultados conocidos este jueves de la última encuesta del Centro de Estudios Públicos (CEP) marcan un punto de inflexión para la centroizquierda, que no tiene liderazgos presidenciales competitivos. Solo la diputada Jiles alcanza la mayor aprobación. Y ese factor, sostienen, debe hacer cambiar de actitud a la ex Nueva Mayoría, que no ha sacado réditos al impulsar los retiros del 10% que, agregan, tienen nombre y apellido: Pamela Jiles.

“Esperamos que los distintos liderazgos de la oposición entiendan que esta tensión no puede durar para siempre y que, al final, no pueden seguir bailando al ritmo de Pamela Jiles”, comenta Coloma.

Recuperar a la coalición

El complejo estado de la centroderecha, en ese sentido, también fue tema en la cita de los dirigentes con el Presidente y sus ministros.

“¿Desde cuándo que no se junta Chile Vamos?”, habría preguntado a los presentes el propio Piñera. Así, afirman asistentes, el mandatario hizo un llamado a que el bloque pueda recuperar su fuerza política, la unidad.

“Para el PRI fue gratificante escuchar hoy (este viernes) al Presidente cuando nos insta a reunirnos como Chile Vamos, a crear mesas de trabajo como existían cuando él ganó la Presidencia”, asegura el presidente del PRI, Rodrigo Caramori.

En la instancia en La Moneda, algunos de los presentes pidieron al gobierno que la mejora de la coordinación sea mutua. De hecho, solicitaron retomar los comités políticos ampliados de los lunes.

“Las reuniones de coordinación con La Moneda llevan prácticamente un año sin materializarse y es evidente que eso ha contribuido a un clima donde se han alejado las posturas”, señala Coloma.

En la coalición admiten que la relación entre las directivas de la UDI, RN, Evópoli y el PRI pasa por un momento de tensión. De hecho, esta semana intentaron confluir en una declaración pública para hacer una autocrítica por el momento político, sin embargo, no hubo coincidencias. RN, aseguran, ha marcado distancia de la UDI y Evópoli, colectividades que ven igualmente a ese partido como “díscolo”.

En tanto, el fin de semana seguirán las conversaciones y reuniones para alcanzar puntos de acuerdo. Chile Vamos, asimismo, podría concretar encuentros igualmente -sin el gobierno- con el fin de empezar a recuperar la unidad. Pero la mayoría lo ve difícil, al menos antes de las primarias presidenciales de julio.

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